Ramón Espinar negó este jueves que especulase con el piso de precio protegido que adquirió en Alcobendas en 2010 por 146.000 euros y que vendió después por 175.000. "Mi trabajo no me permitía hacerme cargo del piso", justificó el portavoz de Podemos en el Senado y aspirante a dirigir la formación en la Comunidad de Madrid en una rueda de prensa convocada para tratar de zanjar la polémica.

Espinar contestó a la información adelantada por la Cadena Ser detallando el proceso de adquisición del inmueble, una vivienda correspondiente a una promoción privada lanzada por la cooperativa del sindicato CC OO Vitra en suelo municipal e incluida en el Plan de Vivienda Joven de la Comunidad de Madrid, aunque distinta de la Vivienda de Protección Oficial (VPO) tradicional.

Lo que hice [para poder vender la vivienda protegida] fue demostrar que no tenía ingresos"Cuando en 2007 hago las primeras aportaciones, las hago siendo estudiante y en la previsión, equivocada, de que terminaría de construirse cuando acabase mi carrera, cosa que sucedió, y que yo estaría en condiciones de pagar la hipoteca, unos 580 euros", comenzó. "Al momento de recibir las escrituras -continuó Espinar- yo tenía una beca en la Universidad Complutense con la que ganaba 420 euros, es decir, 160 menos al mes que el coste de la hipoteca. Mi trabajo no me permitía hacerme cargo del piso". Deshacerse de él, aseguró, era la "única forma" de solventar la situación.

La especulación no fue el fin de la transacción, de acuerdo a su versión, ya que el precio de compraventa del inmueble, las dos plazas de garaje y la participación correspondiente de los locales comerciales situados en los bajos del edificio lo fijaba el gobierno autonómico, responsable de la política de vivienda: "La Comunidad establece el precio de módulo, que se multiplica por los metros cuadrados de la vivienda [60 m2]. Entre que yo la compré y la vendí, el precio creció porque lo fijo la Comunidad de Madrid".

La misma Administración tuvo que aprobar la operación de venta, ya que estos pisos están sujetos a un régimen de propiedad mínimo de 10 años. "No es fácil. Lo que hice fue demostrar que no tenía ingresos", destacó.

Dinero de su familia

Ramón Espinar tenía 21 años cuando se hizo cargo de las primeras aportaciones y de la entrada. El dinero, aseguró, salió de un préstamo familiar: "Me lo dejó mi madre, mi padre y mi abuela. No tengo las cantidades exactas, unos 60.000 euros. En cuanto vendí, les devolví hasta el último euro".

A continuación, negó haberse embolsado los casi 30.000 euros de ganancia que se le atribuyen. "Uno paga impuestos y tiene ciertos gastos, como el 8% de IVA, los gastos por los trámites en el ayuntamiento o la gestoría y la plusvalía. Con toda esta operación sí gané en torno a 19.000 o 20.000 euros. Lo que hice en ese momento fue pagar la matrícula de mi máster y comprar un ordenador portátil", resumió.

Espinar resultó adjudicatario en el turno de libre designación y al contar con menos de 35 años de edadEl 85% de las 103 viviendas de la finca fueron cedidas al Ayuntamiento de Alcobendas, que las entregó por sorteo a jóvenes empadronados en la localidad. El 15% restante fue adjudicado por la promotora a aspirantes que, como el político, no vivían en la localidad, pero cumplían el requisito de tener menos de 35 años, como fijaba la normativa vigente.

El senador de la formación morada negó que la relación con su padre, Ramón Espinar Gallego, con el entonces alcalde socialista de Alcobendas, José Caballero, tuviese que ver con su acceso a la vivienda. Espinar Gallego y Caballero fueron compañeros en la Asamblea General de Caja Madrid. Ambos fueron imputados por el caso de las tarjetas 'black'. "El ayuntamiento no tiene que ver con esas viviendas", alegó, aunque la parcela donde se edificó el bloque fue cedida por el Consistorio.

Espinar aclaró que comunicó a la dirección de Podemos la cuestión de su piso hace semanas, cuando la Ser se puso en contacto con él para preguntarle. No aclaró, sin embargo, por qué rechazó dar explicaciones a la emisora en ese momento. Además, reiteró que la operación no supone "ningún problema" para mentener su cargo de portavoz en el senado y achacó a "determinados intereses" el hecho de que la noticia se haya producido a pocos días de que el partido vote a su nueva dirección de Madrid, a la que aspira. "Creo que uno debe hacer las cosas en las que cree y que debe ser coherente siempre con su conciencia", zanjó.

Apoyo del partido

Espinar recibió este jueves el apoyo de su partido y de su rival en las primarias de Podemos Comunidad de Madrid, Rita Maestre, que pidió que el proceso electoral interno de la formación se desarrolle "sin injerencias".