Han explicado, a través de un comunicado, que la situación se remonta al pasado mes de julio cuando ya CSIF "denunció ante el organismo que los más de 300 cascos del dispositivo en Málaga estaban caducados desde hacía dos años". Al respecto, han añadido que, la Administración renovó los cascos, "pero no los complementos".

Así, CSIF critica que actualmente los trabajadores "no disponen de los accesorios originales, como los protectores auditivos o la pantalla facial, que están siendo ajustados por los bomberos forestales con bridas de plástico para poder utilizarlos".

De igual modo, han lamentado que la Administración "está obligando a los trabajadores a adaptar los complementos del antiguo modelo al nuevo casco, lo que supone una evidente irregularidad, que vuelve a incumplir la normativa en Prevención de Riesgos Laborales y que compromete la seguridad de los trabajadores".

Además, han añadido, a través del comunicado, que "otros accesorios como la linterna, que debería ir acoplada a un soporte del casco, está siendo ajustada con una cinta" o que "el soporte y el arco de la pantalla facial no se pueden quitar, los protectores auditivos no se adaptan correctamente al oído y los cubrenucas adaptados con adhesivos tampoco se ajustan a la cara".

Por último, CSIF ha lamentado "esta nueva chapuza" de la administración, que "además de suponer el incumplimiento de las instrucciones del fabricante y de la normativa vigente, pone en serio peligro la seguridad de los más de 300 bomberos forestales de la provincia"

Por todo ello, ha reclamado a la Inspección de Trabajo que cuanto antes efectúe la investigación correspondiente sobre la situación, para que la Administración cumpla con la normativa vigente, facilitando los cascos para bomberos forestales junto con los complementos reglamentarios.

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