Japan Now
Una de las obras de la exposición 'Japan Now'. Yoshitomo Nara, Takashi Murakami and Factory

Una explosión de color y universos oníricos impregna el medio centenar de obras de ocho artistas del neopop japonés que forman la muestra Japan Now y que con Takashi Murakami como principal referente, cuelgan desde este viernes en Valladolid y por primera vez en España, en una mezcla de tradición y modernidad.

Es un mundo de "visiones casi poéticas", en el que "triunfa la imaginación y lo extraño" y que permite una "visión compacta de la producción artística que ofrece actualmente el país nipón", ha explicado en la presentación de la muestra en Valladolid su comisaria, Antonella Moninaro.

A pesar del tono casi infantil de las obras, se plantea con lado subversivo y falsamente inocente, que traslada la imagen de la situación social, cultural e incluso económica del Japón actual.

Los grandes ojos del manga nipón miran desde algunas de estas obras, reflejando la preocupación de la mujer japonesa por su imagen, que les lleva a operarse para agrandar su mirada, ha detallado Moninaro.

El mundo del manga, del animé japonés, pero también del pop estadounidense y la cultura popular japonesa se mezclan en una revisión de la tradición nipona con una mirada contemporánea influenciada por la cultura de masas.

El principal referente de este movimiento de neopop y que protagoniza la muestra Japan Now, que estará en la Sala Municipal de Exposiciones de la Iglesia de las Francesas de Valladolid hasta el 27 de noviembre, es Takashi Murakami, considerado el Andy Warhol japonés y conocido internacionalmente por su particular síntesis entre el arte tradicional de su país, en el que se formó, con el arte contemporáneo y el pop estadounidense.

 Takashi Murakami, considerado el Andy Warhol japonés, mezcla arte tradicional con el arte contemporáneo y el pop estadounidense.

Murakami traspuso a su país la forma de trabajar de Warhol en sus "factorías", de las que tiene tres, alguna de ellas en Estados Unidos, y de hecho seis de los artistas formados en ellas exponen sus obras en Valladolid.

Aunque se trata de una generación de artistas entre cuarenta y sesenta años, también se pueden ver obras de una jovencísima Akane Koide, nacida en 1991, que reflexiona en su obra sobre el problema de las adolescentes con una chica que se ha autolesionado en la muñeca, por donde además de sangre salen sus otras preocupaciones, ha destacado la comisaria de la muestra.

El otro eje de la muestra es Yoshitono Nara y sus contradicciones de la infancia, con una mezcla de inocencia y conflicto en clave pop, y sus peculiares niñas, que suelen tener armas o cigarrillos en las manos, con una mirada además acusadora.

La comisaria ha incidido en la idea artística del superplano de Murakami, que evoca la falta de profundidad emotiva de la sociedad japonesa contemporánea, con imágenes planas sin profundidad en cuanto a perspectiva, con colores planos sin matices.

La muestra también incluye obras de algunos de los más prometedores talentos de la escena nipona, como Aya Tekado, Chiho Aoshima, Mr., Chinastu Ban, Mahomi Kunikata o Ajade Koide, todos ellos de la factoría de Murakami.

Cada uno eso sí con su personal y peculiar visión poética, como las maliciosas y raras figuras femeninas de Takano; el universo sorprendente de colores ácidos generado por ordenador de Aoshima, que se mueve entre la pesadilla y la angustia; los delicados adolescentes de Mr., inspirados por los manga, o la conexión de Kunikata con el manga y el comic.

Detrás subyace no solo crear una nueva ola en el panorama artístico japonés, sino sobre todo la voluntad de dar una forma concreta a las ansias y contradicciones de una generación, una polémica estética, social y existencial común a todos los artistas seleccionados.