El Real Zaragoza está listo para enfrentarse mañana al conjunto griego del Aris de Salónica en el partido de vuelta de la primera eliminatoria de la Copa de la UEFA, en la que además de su presitigio deportivo, se juega los más de seis millones de euros que podría ingresar en sus arcas por derechos de televisión y otros conceptos si continuara en la competición europea. El conjunto aragonés debe superar el 1-0 logrado por los griegos en la ida, para lo que confía en su mayor calidad y experiencia.

El Aris vendrá a Zaragoza arropado por 1.700 hinchas, cuya ubicación en el estadio ha generado cierta polémica, ya que algunos socios zaragocistas deberán desplazarse de sus plazas habituales, para que los griegos estén completamente agrupados en las gradas, tal y como obbligan las normas de la UEFA.

El entrenador zaragocista, Víctor Fernández, podrá contar con dos de sus puntales defensivos, Ayala y Diogo, para el decisivo enfrentamiento. Los dos sudamericanos se han recuperado de sus pequeñas lesiones y estarán a disposición del técnico zaragozano, quien confía en que todo el zaragocismo anime a su equipo y demuestre su ilusión de que dispute competiciones europeas.

Hoy a las 18 horas se realizará el último entrenamiento preparatorio del partido. Víctor Fernández podría alinear de partida a jugadores que han partido en los últimos enfrentamientos desde el banquillo, como Sergio García o Andrés D'alessandro, que fueron los más destacados del encuentro frente al Sevilla.

El delantero Ricardo Oliveira señaló que el encuentro es el más importante que tienen que disputar de lo que se lleva de temporada. "Nos jugamos nuestra permanencia en Europa y necesitamos hasta la muerte el apoyo de nuestra afición", resaltó el jugador brasileño, que añadió que los jugadores harán "todo lo posible" para superar la eliminatoria y que se verá un Zaragoza "muy distinto" al del encuentro de ida.

Oliveira se lamentó que en los últimos encuentros tanto a él como a Diego Milito no les están saliendo las cosas de cara al gol pero añadió que están tranquilos y no tienen ninguna preocupación por ello porque están trabajando bien y saben que tarde o temprano llegaran los goles.