Fuentes del espionaje de los Estados Unidos que pidieron que no se les identificara han indicado que uno de los apartados del informe se titula: "Irak: no hubo esfuerzos para fabricar armas químicas en gran escala desde el comienzo del decenio de 1990".

Ese documento establece que el Gobierno de Sadam Husein abandonó sus programas para la fabricación de arsenales químicos tras la primera Guerra del Golfo en 1991.

La principal justificación para la invasión de Irak fue la denunciada existencia de armas químicas y biológicas en ese país al que el presidente de EEUU, George W. Bush, consideró como miembro de un "eje del mal" junto a Irán y Corea del Norte.

Los informes previos al conflicto indicaban que era posible que Irak hubiese almacenado al menos 100 toneladas métricas de armas químicas. Pero en el último año, las autoridades del espionaje de EEUU, incluyendo el ex director de la CIA George Tenet, admitieron que al menos algunas partes de la evaluación sobre la capacidad bélica de Irak estaban equivocadas.

Una de las fuentes señaló que la publicación del nuevo informe "tiene como objetivo asegurar que la actual evaluación de la capacidad armamentista de Irak es la correcta". Otras fuentes señalaron que las nuevas evaluaciones toman en cuenta información conseguida después de la invasión y que "por definición no se tenía antes".

 "Finalmente la CIA ha admitido que estaba equivocada en sus cálculos sobre las armas de destrucción masiva", dijo la demócrata Jane Harman, del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes.

Las fuentes de inteligencia indicaron que los nuevos informes confidenciales, preparados por la división de análisis de la CIA, serán distribuidos a los 15 organismos que componen el sistema de espionaje de Estados Unidos.