Un alimoche macho de 42 años ha sido el primer paciente con alas en beneficiarse de esta técnica, de momento poco utilizada en clínica veterinaria. Sir Wine, que es como se llama el ejemplar, estaba cojo de la pata derecha y no podía copular.

Por eso, fue trasladado al Centro de Recuperación de Especies Amenazadas (CREA) del Puerto de Santa María, donde ha recibido cuatro sesiones de acupuntura y homeopatía de entre 5 y 10 minutos cada una.

Sir Wine ya se encuentra totalmente restablecido de su dolencia y podrá volver a su centro de Cría del Alimoche de Guadalentín, en Jaén.

Se daba la circunstancia de que este ejemplar de la especie, en peligro de extinción, era el único macho que se ha observado copular en cautividad en el citado centro, algo de vital importancia, ya que Sir Wine pertenece al Programa de Conservación del Alimoche.