Restos fósiles de un ejemplar de mastodonte que vivió en el Mioceno Superior, hace unos ocho millones de años, han sido hallados en un yacimiento de Crevillent (Alicante) por expertos del Museo Paleontológico de Elche (MUPE).


El descubrimiento ha tenido lugar en el yacimiento CR2 de Crevillent, cuyo codirector, José Esteban, indicó en rueda de prensa que "se ha iniciado el estudio científico de los restos encontrados para verificar si se trata de una especie nueva", aunque añadió que se trata de un proceso lento ya que el material debe ser comparado con el resto conocido de los cinco continentes.


Las piezas fosilizadas han sido trasladadas a las instalaciones del MUPE, que dirige José Manuel Marín, y debido a su tamaño y peso fue necesaria la utilización de un camión pluma.


El hallazgo de este mastodonte se suma a más de cuarenta especies de vertebrados encontradas en los últimos años en el citado yacimiento de Crevillent.


Todo este material ha erigido al citado yacimiento, en palabras de Esteban, en el "más importante de la provincia y en uno de los más destacados de España por su gran recuperación de especies".


En este sentido, el especialista destacó como principales hitos del CR2 el momento en que se descubrió por primera vez en el mundo "una especie de hámster y de un género de ciervo".

Las primeras excavaciones se iniciaron a mediados de la década de 1980 aunque, con el apoyo de la Conselleria de Cultura, desde 2005 se han podido realizar campañas anuales.

En la realizada en 2007, desde mediados de agosto y durante tres semanas, han participado alrededor de una decena de personas, tanto técnicos del MUPE como voluntarios de la Universidad de Alicante.

A la presentación de los nuevos restos de mastodonte también asistió la directora general de Patrimonio, Paz Olmos, quien a petición de la concejala ilicitana de Cultura, Ángeles Candela, se comprometió a estudiar la posibilidad de declarar el yacimiento de Crevillent Bien de Interés Cultural (BIC)