«El mundo no se acaba donde termina la empresa»
BIO: Nació en Madrid en 1964, estudió Económicas en la Universidad Complutense. Vive en París y es vicepresidente de una multinacional.

La gente que lleva mucho tiempo trabajando para la misma empresa vive momentos difíciles cuando decide marcharse. La nueva situación genera incertidumbre y añoranza del antiguo puesto, pero abre un nuevo camino a largo plazo.

Mostrar que no se acaba el mundo cuando se abandona la empresa y que nada es para siempre es el argumento del libro Cuando casi te echan, de Federico González .

¿Por qué no suele gustar cambiar de trabajo?

Hay miedo. Tienes un sentido de pertenencia que se acaba perdiendo con el cambio.

¿A qué se enfrenta un trabajador con el cambio de empresa?

Tiene que demostrar que vale y hacer valer su reputación, pero sin avasallar.

¿Qué sensaciones experimenta la gente que se va de la empresa?

El primer sentimiento es el de la negación. No se quieren hacer a la idea de que se van. Hasta que llega la aceptación pasa algún tiempo.

¿Por qué se suele generar ese rechazo?

Cuando uno empieza a trabajar en una empresa, la ilusión suele generar la creencia de que será un trabajo para toda la vida, pero generalmente no es así.

¿Qué suele motivar a la gente a marcharse?

Si se está a gusto en la empresa y hay que tomar la decisión de irse, lo principal debería ser el proyecto, pero generalmente es el dinero el que motiva el cambio.

Ante un posible cambio ¿Qué se debe meditar?

Sobre todo, no hay que dejar pasar oportunidades en el mundo de la empresa. Hay que pensar con el tiempo en la cabeza.

¿Es bueno cambiar de empresa?

Hay un mundo enorme y no se debe reducir el espacio a una sola empresa. Aun estando cómodos, cambiar de aires debe ser una idea que esté en la cabeza para el futuro.