BIO Nació en Ibiza hace 27 años. Es hija de Ángela Molina y del realizador Hervé Timarche. Lleva media vida dedicada a la interpretación.

Olivia Molina, hija de Ángela Molina, interpreta a Reyes, una enfermera resolutiva que se ha criado en la calle y a la que ahora le ha tocado aguantar a Ulises (Miguel Ángel Muñoz), un joven y pijo doctor que dirige un centro médico de barrio.

¿Cómo puede soportar al pijo de Ulises?

Tenemos una relación curiosa. Nos llevamos fatal pero nos pasamos todo el día juntos.

¡Es que el roce hace el cariño!

Claro, así es.

Y con tantas horas de grabación, ¿ no le está cogiendo cariño a Miguel Ángel Muñoz?

(Risas). Cariño claro que sí, pero nada más.

¿Cómo es su personaje, Reyes?

Es una chica que se ha criado en el barrio y sabe manejarse estupendamente con los drogadictos, los mendigos...

¡Igualita que usted!

(Risas). Yo aprendí la profesión en casa.

No tenía más remedio que dedicarse a esto...

Claro. Yo terminé el instituto y me metí a estudiar interpretación desde entonces.

Se parece mucho a su madre...

¡Sí! Yo no me veo ningún parecido con ella.

Hombre, nada, nada...

Claro, es mi madre, pero no lo veo como algo llamativo, quiero decirte.

¿Es ella muy crítica con sus trabajos?

Es mi madre y eso ya es bastante. Tenemos una relación maravillosa.

Viendo como están las audiencias, ¿tiene miedo?

No tengo ningún miedo. Estoy preparada para lo que venga. Estoy tranquila porque mi parte del trabajo está hecha.

¿Vuelve al teatro?

Claro, en diciembre, con El rey Lear, de Shakespeare.

¿Qué le llena más?

El teatro es maravilloso, pero no desprecio la tele. Ahora se están haciendo muy buenos proyectos de televisión. Además, para aprender, es un medio con un ritmo frenético. Es una gran escuela.

¿Y cómo espectadora, le gusta la televisión?

No me gusta para pasar el rato ante la tele, si veo algo es porque me interesa.

¿Ha sentido alguna vez el síndrome de Ulises?

Sí, y no hace falta estar sola para sentirlo. De hecho, he estado muchas veces rodeada de gente y me he sentido sola.

Más o menos es eso el síndrome de Ulises.

Pues sí, yo también he sentido el síndrome de Ulises.