E-co-ló-gi-co, cantan los protagonistas de un reciente anuncio de coches en televisión. Los vehículos no contaminantes o ecológicos se han puesto de moda en los últimos años, pero todavía no tienen toda la aceptación que se podría esperar.

En Bilbao, en estos momentos, sólo dos vehículos ecológicos circulan por las calles, según los datos que maneja el Ayuntamiento. Y eso, a pesar de las bonificaciones a sus conductores.

Las ordenanzas fiscales de Bilbao establecen ventajas económicas para los dueños de este tipo de vehículos. Hasta un 75% de rebaja en el impuesto de circulación. O sea, que se pueden ahorrar hasta unos 100 euros al año. Esta bonificación en el impuesto de circulación es «una forma de primar el respeto por el medio ambiente y la lucha contra el cambio climático», explica Julia Madrazo, concejala de Medio Ambiente.

Además, en ciudades como Madrid, estos coches tienen la ventaja de aparcar gratis.
La reducción de estos coches en las emisiones de CO2 es importante. En el caso de los eléctricos –uno de los de Bilbao lo es– las emisiones son nulas. Hay otro tipo, el coche híbrido, que combina el motor eléctrico con motores de carburante biodiésel que reduce, asimismo, la contaminación en un 30%.

Todavía no hay muchos. En Sevilla circulan 12 y en La Coruña, tres. Claro, tienen una desventaja fundamental. En el mercado cuestan alrededor de un 30% más que los coches normales.

Ayudas de 6.000 € a la compra

Un coche ecológico puede salir más barato que uno tradicional. El Gobierno central ha dado vía libre para que las comunidades autónomas concedan ayudas a la compra de coches ecológicos, un máximo de 6.000 euros para los vehículos eléctricos, 2.000 euros para los híbridos, también 2.000 euros para los de gas natural y 450 euros para los vehículos que sean transformados en aras de un mejor rendimiento energético.