CAJA SEGOVIA VS ARMIÑANA VALENCIA
Durante todo el partido el Caja Segovia fue a remolque, algo que se está conviertiendo en habitual. JONATHAN GIL MUÑOZ

El Caja Segovia por fin estrena su casillero y anota un punto y gracias. La verdad es que el pabellón Pedro Delgado no esperaba que un recién ascendido como es el Armiñana Valencia planteara tantos problemas al equipo local. Llegó a estar con un casi definitivo 0-2 en el marcador, y fue ahí cuado se le notó que es un recién llegado a la división de Honor.

Miguel Rodrigo no termina de encontrar el quintento perfecto y durante todo el partido fue probando diferentes fórmulas. Parece como si hubiera dos equipos. Uno es el que forman Cidao, Carlos, Pipe, Miñambres y Guga. Un equipo con solidez defensiva y capacidad de presión ;pero que no tiene gol y su ataque se reduce a encerrar al contrario y probar con tiros lejanos. Luego está el de Cidao, Tobe, Lin, Casio y Abrahan. Más gol, más rapidez y más brillantez en el juego pero una defensa más débil.

Un Armiñana duro de roer

Al final de la primera parte se llegó con el Armiñana Valencia ganando por 1-0. Gol de Noro en el minuto 8, tras un tremendo despiste de los segovianos que le dejaron tirar a placer. La tónica general fue los errores en los pases en los dos equipos. Pases que no encontraban a nadie, que cogían atrás, en fin, 20 minutos muy aburridos y plagados de errores.

Lin se reivindicó otra vez como uno de los mejores del Caja Segovia

La segunda fue el partido. Con un Pedro Delgado lleno como siempre y empujando a su equipo como es costumbre. La afición se llevó un tremendo jarro de agua fría cuando los valencianos anotaron el segundo gol, obra de Kiko. El Caja Segovia encerró en su campo al Armiñana y el partido se tornó en un monólogo de los locales que a pesar del dominio no encontraban la manera de aguarle la tarde a un excelente meta, Manu Segarra. Ya se mascaba la tragedia cuando se hizo la luz. Tres goles en los últimos dos minutos es mucho para el cuerpo y de la manera que vinieron más aún.

Con Cidao jugando cierre, mala señal, llegó el tanto de Cassio. Aprovechó un rechace dentro del área para fusilar sin piedad. Faltaba un minuto y medio para el final y se perdía por un gol, 1-2. Un doble penalti apenas unos segundos después dio la oportunidad para que Carlos marcara. Su disparo lo desvió Segarra pero ahí estaba Lin, la perla del Caja, el más listo de la clase y uno de los mejores del partido para meterla hasta dentro. El Pedro Delgado se caía abajo, qué manera de terminar un partido, y aún quedaba más. Cuando quedaba justo un minuto para el final Fali, del Armiñana Valencia, marcaba de saque de cornel. ¿Que cómo?, no me lo pregunten, nadie se lo cree aún en Segovia, 2-3. Tremendo final que parecía terminar de nuevo en tragedia. Pero ahí vino Miñambres al rescate con un tremendo cañonazo desde fuera del área que a 16 segundos para la bocina puso el 3-3 definitivo. Un puntito que sabe a gloria después de lo visto.

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