Cuenca ha enfatizado en declaraciones a los periodistas que la actual normativa prohíbe beber en la calle y el equipo de gobierno "no va a permitir que se salte la ley".

"Nos hemos encontrado con que en los últimos años se había convertido a Granada en un espacio de reclamo para hacer botellón, algo de lo que hacía gala el anterior equipo de gobierno, pero no es la ciudad del botellón, sino de la ciencia, la cultura y el conocimiento", ha argumentado.

Ha recordado que la decisión de cerrar el botellódromo está siendo apoyada por todos los grupos políticos y para materializarla se han puesto en marcha varias comisiones de trabajo, de modo que se aborde este proceso desde el punto de vista de la seguridad, las alternativas de ocio nocturno y la concienciación social.

En otro orden de cosas, el regidor se ha pronunciando sobre el proyecto de videovigilancia previsto en el Albaicín afirmando que la pretensión del equipo de gobierno es abordarlo, cuando la situación económica lo permita, con la instalación de cámaras en los espacios BIC autorizados.

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