El octogenario presenta traumatismo craneoencefálico y torácico y no fue corneado en ningún momento. El astado, cuya edad rondaría los dos o tres años de edad -eral o utrero- pertenecía a la ganadería de Juan Vicente Mora. El animal, salió de la finca Valtablao que el ganadero tiene a pocos kilómetros, escoltado por cuatro cabestros y conducido por caballistas, además de otros aficionados que iban a pie.

Al llegar a las inmediaciones del pueblo, la manada tenía que atravesar el río Guadalaviar, parcialmente acotado por un vallado que no impidió que el toro huyese por una de sus esquinas y embistiera al anciano que observaba el desarrollo del tradicional encierro. El fuerte golpe que recibió lanzó al hombre hasta el cauce, donde también acabó el animal, que continúo, posteriormente, la huida por un sendero.

Fue un helicóptero medicalizado del 112 quien traslado al herido desde la vecina localidad de Torres de Albarracín, hasta el Hospital Obispo Polanco de Teruel. Su delicada y crítica situación, derivó en un nuevo traslado al Hospital Miguel Servet de Zaragoza.

Los hechos ocurrieron en torno a las 13.00 horas del pasado martes en plenas fiestas patronales. Este encierro es una tradición, y se viene realizando desde hace varios años. De hecho, el mismo toro que embistió al anciano fue embolado con fuego durante la noche del martes.

Los habitantes de esta pequeña localidad que apenas superan el centenar de habitantes están consternados y confían en que su vecino se recupere.

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