Comercio electrónico
Un teclado con el dibujo de un carrito de la compra. FINANCIALRED

En nuestro país, el ecommerce B2C creció en España un 11,3% el año pasado, hasta superar los 16.000 millones de euros y sumar más de 18 millones de compradores. Su potencial es innegable. Gracias a Internet, tener una tienda está al alcance de casi todo el mundo. Es realmente sencillo y poco costoso disponer de una. Sin embargo, antes de ponerse manos a la obra y empezar a vender, conviene tener en cuenta varias cuestiones. El country manager para España de SiteGround (empresa internacional especializada en el hosting de tiendas online), José Ramón Padrón, explica las cuatro cuestiones fundamentales.

Busca la mejor solución web

A diferencia de hace unos años, hoy existen múltiples opciones en el mercado para crear una tienda online sin necesidad de disponer de conocimientos de programación. Existe una amplia variedad de soluciones a medida, llamadas Shopping Carts, la mayoría de ellas gratuitas, entre las que destacan las aplicaciones de código abierto WooCommerce para WordPress, Magento, VirtueMart para Joomla, Prestashop, CS-Cart, OpenCart y muchas más.

De todas ellas, la más popular actualmente es WooCommerce, pues está instalada en más de 1 millón de tiendas online en todo el mundo. "La razón hay que buscarla tanto en sus funcionalidades, muy prácticas, como en que se trata de un plugin para WordPress, el gestor de páginas web (CMS) más utilizado en el mercado, pues un 25% de las webs de todo el mundo lo usan", explica Padrón. Si el vendedor ya está utilizando un blog o web basado en WordPress, será muy sencillo convertirlo en una tienda online llena de funcionalidades añadiendo el plugin de WooCommerce.

En cuanto al reparto del pastel mundial de tiendas online, después de WooCommerce, existen otras como Squarespace Commerce (en este caso no basadas en código abierto) que se lleva el 13,76%; OpenCart, un 6,67%; Magento, un 6,56%; Shopyfy (tampoco basada en código abierto), un 5,59%; y PrestaShop, un 5,07%, mientras que el resto se reparte entre diferentes soluciones más orientadas a públicos especializados.

Conviene diferenciar entre soluciones de código abierto y cerradoEn todo caso, "conviene conocer algunas diferencias entre soluciones basadas en código abierto (open source) y código cerrado a la hora de elegir cómo crear tu tienda online", explica Padrón. Así, "las primeras parten de las ventajas de elección y movilidad, mientras que otras de código propietario como Shopify o Squarespace no permiten ser trasladadas a otros proveedores de hosting si así lo deseas".

La segunda diferencia radica en la comunidad de desarrolladores que hay detrás de las soluciones de código abierto, pues este tipo de CMS cuenta "con una importante y activa cantidad de profesionales involucrados en su evolución y perfeccionamiento". Las aplicaciones de empresas, por el contrario, "dependen de los esfuerzos de un único equipo de desarrollo, lo cual limita la capacidad a la hora de mejorar, atacar vulnerabilidades, etc".

No descuides la seguridad

Como toda página, es necesario contratar un proveedor de hosting para poder alojarla. De nuevo, para aquellos que no tienen conocimientos técnicos o no son expertos, indica el experto de SiteGround, "la mejor opción será acudir a un proveedor que ofrezca la creación de la tienda online a través de sencillos sistemas de auto-instalación". También es importante disponer de un servicio de atención especializada en tiendas online, "para resolver así no sólo dudas sobre la gestión de tu cuenta de hosting, sino también de instalación de plugins, actualizaciones, etc".

El proveedor de 'hosting' debería ayudarnos a tener la SSLEl primer paso será conseguir un certificado SSL y instalarlo en la tienda para hacer más seguro el proceso de compra y el trasvase de información. "La SSL es algo que tu proveedor de hosting debería ser capaz de facilitarte o ayudarte a obtener", apunta Padrón. Se trata de unos estándares tecnológicos de seguridad que actúa como "pasaporte" permitiendo que los datos sean transmitidos a través de redes seguras, protegiendo las transacciones financieras, los datos de tarjetas de crédito, los registros, los accesos web a los emails, u otro tipo de información, así como intranets. Este sistema permite la autenticación de los usuarios y la encriptación de los datos transferidos desde la tienda hasta el servidor de terceros.

Si la tienda online acepta pagos con tarjetas de crédito de sistemas como Visa, MasterCard, American Express, Discover o JBC el vendedor deberá cumplir, además, con los requisitos de seguridad en sistemas de pago, conocido por su nombre en inglés Payment Card Industry Data Security Standard (PCI DSS). La PCI DDS concierne a los requerimientos sobre infraestructuras tecnológicas (IT) y sobre cómo se accede a la información de pago que contiene. Para hacerlo más sencillo hay soluciones de hosting que ya cumplen las normas PCI y provee de un entorno seguro para tu tienda online.

Elige un sistema de pago ’online’

Según el experto, “este suele ser uno de los puntos más conflictivos en la creación de tiendas online, y a veces el freno para un ciclo de venta adecuado". Una vía intermedia puede ser “recurrir a pagos contrarrembolso o transferencias, pero el comercio electrónico debe caracterizarse por sistemas más ágiles". En este sentido, para recibir pagos online una tienda necesita una cuenta como "comerciante" y una pasarela de pago. Dependiendo del volumen de ventas previsto, así como su ubicación geográfica, puede recurrir a diferentes proveedores de servicios de pago para empresas.

"Si estás empezando y tu previsión de facturación es aún pequeña, lo mejor es instalar una solución rápida como 2Checkout o PayPal", recomienda Padrón. Si el negocio crece, el vendedor debe tratar de reducir las comisiones trabajando con proveedores que ofrezcan condiciones flexibles y un acuerdo más amplio. "Por regla general, cuanto más pequeño seas, más difícil te será conseguir buenos acuerdos o poder negociar con varios proveedores", lamenta Padrón. "Cuanto más crezcas te resultará más sencillo encontrar proveedores que te ofrezcan condiciones más flexibles y mejores fees".

Que los clientes encuentren la tienda

"Como en una tienda de calle, de nada sirve tener un local si tus clientes no cruzan la puerta", recuerda el experto de SiteGround. En el caso de las tiendas online existen varias estrategias para atraer clientes. La primera de ellas es conseguir tráfico a través de sistemas de publicidad online como Google Adwords.  "Es posible elegir varias palabras claves que sean más afines a tu negocio y crear anuncios para ser mostrados como resultados patrocinados en las búsquedas de los clientes", recomienda Padrón. "El hecho de pagar sólo por clics te permite tener un mayor control de tus gastos y fijar presupuestos diarios para tus anuncios".

De nada sirve tener un local si tus clientes no cruzan la puertaOtra vía que cobra cada vez más fuerza es el uso de las redes sociales como Twitter para conseguir información de novedades o estar cerca de las marcas. En este sentido, "una buena solución pasa por activar tus perfiles en redes sociales (Twitter, Facebook, Instagram, etc.), entrar en la conversación de tus clientes en torno a temas afines, e incluso plantear campañas de marketing específicas dirigidas a grupos segmentados y personalizados", opina este experto.

Por último, pero no menos importante, hay que tener en cuenta que la tienda online sea SEO-friendly; es decir, que esté preparada para que los buscadores, como Google o Bing, encuentren su contenido y lo muestren como relevante cuanto los usuarios están buscando productos similares a los que vendes. "Aquí siempre vienen bien un poco más de formación, pues existen unas reglas básicas, como trabajar la arquitectura de tu página web, que cada página sea accesible por al menos un link estático de texto, o que los títulos sean claros y describan perfectamente el contenido".

Por último, lo ideal es que la url o dirección de cada página sea human friendly (que su nombre sea natural y contenga las palabras claves de la página, etc.).