La Guardia Civil investiga un presunto fraude en la obras de construcción del AVE en el tramo comprendido entre Crevillente (Alicante) y Murcia, que según los investigadores podría superar los 17,6 millones de euros.

Según adelantó el diario La Verdad, al parecer el ingeniero jefe del Juzgado de Aguas de Orihuela, José Manuel Fernández Pujante, estaba en el epicentro de una trama que, presuntamente, desvió millones de euros de Adif en sobrecargos por obras de reposición de canalizaciones hidráulicas.

Fernández Pujante encargó a una discreta firma de reparaciones hidráulicas, Obras Marimar, que en 2010 facturó 136.000 euros, la labor de la canalizaciones del AVE. Obras Marimar facturaba en 2012 nada menos que 23 millones de euros.

El ingeniero jefe consiguió que las adjudicatarias de la obra y Adif le encargaran las canalizaciones necesarias que mantenían enfrentados a los regantes con el trazado del AVE y que Adif corriera con los cargos que permitieran el paso del tren de alta velocidad. Fernández Pujante constituyó una empresa para cobrar presuntamente sus mordidas por este encargo.

También figura en la investigación el jefe de infraestructuras de Adif de la línea Madrid-Levante, Luis Martínez Pombo, que según informa la Cadena Ser está siendo investigado desde que regularizara dos millones y medio de euros aprovechando la amnistía fiscal.

La mayor parte de la justificación del desfalco se debe al uso de un material de obra denominado las 'tablestacas' para aislar el trazado. Supuestamente los técnicos han considerado que no era necesaria su instalación.

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