A las nuevas instalaciones les crecen los enanos. Primero fueron los médicos y ahora es el turno de los bedeles del centro hospitalario. Los celadores de las nuevas urgencias del hospital Ruiz de Alda no pueden más.

Estos trabajadores denuncian «las pésimas condiciones de trabajo que padecen» desde la inauguración de las nuevas instalaciones el pasado mes de julio.

Ha aumentado el número de consultas, el espacio físico del servicio, etc., pero no la plantilla. «Además, ya no tienen el ecógrafo que antes sí existía en las otras instalaciones y las tareas están muy mal distribuidas. Al final los perjudicados son los pacientes», critica el presidente del sector de Sanidad de CSI-CSIF en Granada, Fernando Muñoz Gámez.

El delegado sindical denuncia «la respuesta cínica», por parte del director de servicios generales del hospital al escrito firmado por los 65 celadores del servicio «Ni siquiera nos ha emplazado a mantener una reunión», lamenta. Los afectados no descartan movilizaciones.