Se casaron a pesar de los 58 años de diferencia.
Adelfa y Reinaldo, en la casa de la anciana. (DIARIO UNO).

Dicen que el amor no se prepara, que simplemente aparece, que uno no elige a los pies de quién va a caer rendido. Aún así, la falta de costumbre ante determinados enlaces, hace que la boda de Adelfa Volpes y Reinaldo Waveqche sea un evento extraordinario.

Ella tiene 82 años, él, 24, ambos son argentinos y preparan el enlace para este viernes: "después de seis años de noviazgo y convivencia como tal, el paso por el Registro Civil no cambiará para nada las cosas", decía Waveqche en una entrevista que Diario Uno hizo a la pareja.

El paso por el Registro Civil no cambiará para nada las cosas

No se van a casar por la Iglesia, porque la octogenaria novia dice que se sentiría "ridícula", pero ambos han acordado formalizar su situación de modo que sea "un resguardo económico para Reinaldo", según palabras de Volpes, ya que sólo le tiene a ella y por ello desea que el día en que no esté "pueda quedarse" con sus posesiones.

Él niega que se case para apropiarse de sus bienes materiales, mientras disfruta del relato de "cómo empezó todo" por boca de su novia: "lo conozco desde que nació, fui muy amiga de su madre y cuando ella falleció le dije que se viniera a vivir conmigo. Entonces era sólo un niño, tenía 15 años".

Adelfa Volpes fue quien le propuso a su actual pareja dar un pasito más en su relación cuando eran sólo amigos y también fue ella quien le pidió matrimonio; una oferta que él no pudo rechazar.

El joven argentino, que no se habla con sus dos hermanos (mayores que él, casados y con hijos), reconoce que tiene "muy pocos amigos" por lo que Adelfa es, según las propias palabras de la anciana, "su única familia".