«El hospital de antes del incendio no lo tendremos en tiempo, pero el martes tendremos uno lo más parecido a la normalidad». Ésta era la descripción que un portavoz del centro hacía este domingo por la mañana de la situación del Hospital de la Vall d’Hebron, después de tres días sin suministro eléctrico al completo tras declararse un incendio el viernes.

Durante este domingo todo el recinto tenía suministro eléctrico gracias a 18 generadores, pero aún no estaban operativos los servicios de radiología, radioterapia o los quirófanos del área general y el hospital trabajaba para que en el inicio de semana pueda volver a la normalidad con las visitas programadas.

Dos trasplantes renales

En estos tres días se han mantenido ocupadas 798 de las 1.200 camas del hospital, el más grande de Catalunya. 148 pacientes han sido atendidos en Urgencias. Al no funcionar los aparatos de diagnóstico, 84 fueron derivados a otros centros, que han tenido que reforzar su personal. Además, 74 enfermos de la Vall d’Hebron se han reubicado en otras plantas. Este domingo se hicieron dos trasplantes renales en el área materno infantil.

En Traumatología, el mismo edificio de Urgencias, aún había pequeños cortes de luz. Y el aire acondicionado no funcionaba.

Cecilia Viltró (55 años) Tiene a su hija en coma en Intensivos, en Traumatología: «Se ha vuelto a ir la luz. No hay aire acondicionado y mi hija suda mucho. Los médicos no confían en que el martes esté solucionado. El personal se ha portado muy bien».

Victoria Beré (42 años) Su marido está en la UVI: «Creo que mi marido estaba nervioso porque vio las llamas. El hospital hace lo que puede con los medios que tiene pero no veo normal lo que ha sucedido. Se han tenido que llevar enfermos a la maternal».

Antonio Garrido (49 años) Su hermana está en la General: «El sábado, en todo el día no hubo luz y a las 20.30 mi hermana ya se fue a dormir porque no había tele ni nada. Hoy ya hay luz, pero hace calor. Es inconcebible que no tengan generadores adicionales».