'Promenade', de Marc Chagall
'Promenade', de Marc Chagall, una de las obras expuestas en el Museo Ruso de Málaga. © Marc Chagall, VEGAP, Málaga, 2016. - Chagall ®

Marc Chagall, uno de los pintores más relevantes del siglo XX, se emocionó en 1972 cuando volvió a Rusia y pudo ver obras que creía desaparecidas, como algunas que estaban en manos de coleccionistas privados y ahora se exhiben en la nueva exposición del Museo Ruso de San Petersburgo en Málaga.

Chagall y sus contemporáneos rusos muestra el trabajo menos conocido del pintor nacido en Vitebsk (actual Bielorrusia) junto a algunas de sus obras maestras, como El paseo o Judío en rojo, y las creaciones de otros artistas judíos como Robert Falk, Nathan Altman y Vera Pestel.

En este itinerario por casi sesenta obras de quince creadores hay dieciséis piezas de Chagall, seleccionadas entre los fondos del Museo Ruso de San Petersburgo y que también incluyen préstamos de colecciones privadas rusas y europeas.

Las obras de las colecciones privadas "se conocen muy poco" ya que durante la revolución fueron "escondidas" porque Chagall "prácticamente fue prohibido" en Rusia, de forma que los coleccionistas no querían demostrar que las tenían, ha explicado en rueda de prensa la comisaria de la muestra, Evgenya Petrova.

Esta exposición temporal coincide en el museo con una dedicada al Quijote que muestra 61 piezas

Además, los visitantes podrán ver la reproducción de la habitación del artista en Vitebsk, con sus objetos originales, tal y como se conserva en el Museo Estatal Ruso de San Petersburgo.

Esta exposición temporal, que será abierta al público el próximo jueves y podrá visitarse hasta finales de enero, coincide con otras dos muestras en el Museo Ruso, una de ellas conmemorativa del cuarto centenario de la muerte de Cervantes, que incluye 61 piezas de obras de arte dedicadas al Quijote y libros a cargo de pintores rusos de los siglos XIX y XX.

La oferta de exposiciones temporales del museo se completa con con la muestra Resistencia, tradición y apertura. Arte ruso de las últimas cuatro décadas, formada por 41 piezas de 25 artistas fechadas entre 1977 y 2016 y pertenecientes a una colección privada de Alemania.

El conjunto ofrece una "visión panorámica" sobre el arte ruso en casi el último medio siglo y la actitud de resistencia o desacato a las observaciones oficiales a través de la recuperación de lenguajes como la abstracción, el surrealismo o el expresionismo.