35 parejas de albañiles compitieron ayer entre sí, contra el reloj y contra la gravedad. La 41.º edición del concurso de albañilería de la peña El Palustre, en la barriada malagueña de El Palo, atrajo a unas 3.000 personas, según los organizadores.

A las 8.00 h, los concursantes recibieron los planos de la figura que debían construir para aspirar a los 6.000 euros del primer premio. Hasta entonces se había mantenido en secreto la forma del objeto que tendrían que levantar: dos conos invertidos el uno respecto al otro y unidos por un anillo.

En total, 1,75 metros de alto por 0,90 de alto. Todo con ladrillos, cemento y la ayuda de los tablones que proporciona la organización. Tiempo máximo para culminar la obra: cuatro horas.

La pareja ganadora fue Alfonso y José María Jiménez García, de Cáceres. El presidente de la comisión organizadora del evento, Manuel Peláez, detalló que en los años sesenta estos concursos eran muy habituales dentro del Sindicato Vertical (que aglutinaba a empresarios y trabajadores en el franquismo). Un miembro de la peña ganó una edición nacional en esa época y el colectivo decidió implantar su propio certamen en Málaga.