«Son unas paredes frías, sin mobiliario, con inscripciones en hebreo que sin guía nadie entiende». Así define el catedrático de la UCO Jesús Peláez la sinagoga de Córdoba, la única que se conserva en Andalucía.

¿Los cordobeses conocen bien la sinagoga?

Es el segundo monumento más visitado, lo que no quiere decir que la conozcan. Me temo que vayan y no la sepan interpretar.

Dé una pista de su pasado.

Fue el lugar de reunión y culto de la comunidad judía. Es un monumento nacional. Sólo hay tres en el país.

¿Debería abrirse al culto?

Es conflictivo. Si se abre no se puede visitar.

¿Qué la hace distinta?

No ha sido transformada.

¿Tres detalles a apreciar?

Placa fundacional, pared oriental y galería de mujeres.

¿La cuidan lo suficiente?

La Administración está intentando recuperar el entorno. Hay que dedicarle más atención. Está maltratada y poco tratada. No tiene conservador, sólo dos conserjes.

Lleva años diciendo esto.

Me oyen y no me escuchan. La sinagoga a pleno rendimiento dinamizaría el barrio de la Judería.

¿Qué significa Córdoba para los judíos?

Los judíos españoles, sefardíes, consideran Córdoba como su Jerusalén.

¿Qué le han enseñado?

Que sin dejar de ser judíos estuvieron abiertos a su entorno. Crearon poesía profana, cantaron al vino, al amor, al desencanto.

BIO

Peláez tiene 60 años. Nació en  Priego de Córdoba, es catedrático de Griego y autor de La Guía de la Sinagoga (Editorial El Almendro).