Diamante de seis cuerdas
Paco de Lucía llega a Málaga para recibir un merecido homenaje.

La estrella reina de la guitarra, Paco de Lucía –artista gaditano,  quien ya estuviera presente en la primera edición de la bienal Málaga en Flamenco en 2005–, regresa a la ciudad para recibir un homenaje por su trayectoria. Un conjunto de espectáculos, denominados Su homenaje, han conjugado cante, toque y baile de artistas flamencos coetáneos, como Manolo Sanlúcar, Serranito o Tomatito. Este último, en concreto, indica que como discípulo de Paco de Lucía «me toca estar aquí: yo colaboré con él en siete u ocho discos y tenemos en común la vinculación con Camarón». El guitarrista almeriense rememoró sus inicios con esta pareja mítica del flamenco. Halagó la guitarra de Paco de Lucía y definió a José Monge Cruz, Camarón de la Isla, como «el mejor cantaor de mi generación y una gran persona».

Cuando Paco de Lucía y Camarón comenzaron a actuar juntos, Tomatito era sólo «un chiquillo que tocaba la guitarra en La Taberna Gitana», un local ya desaparecido que estaba ubicado en el centro histórico de Málaga. Bajo el título Camaroneando – recordando su relación con Camarón de la Isla–,  mostró su admiración por el maestro Paco de Lucía.

Internacional

Se trata, sin duda, del guitarrista más internacional, autor de obras como Entre dos aguas y el que mejor sabe acariciar las notas del Concierto de Aranjuez que compuso el ya difunto maestro Rodrigo. Lleva el arte flamenco en las venas y asegura que no hubiera podido ser otra cosa en la vida que artista flamenco: «Uno es lo que es en su niñez, y yo en mi niñez estaba rodeado de flamencos».

* Concierto Su homenaje, de Paco de Lucía. Plaza de toros de la Malagueta: Paseo de Reding, 8. El sábado, a las 22 h. Precio: de 16 a 32 €.

UN ARTE QUE LE VIENE DE CUNA

El padre del guitarrista quiso que sus hijos fuesen reconocidos artistas. Paco de Lucía se inició a los trece años, y a finales de los sesenta ya gozaba de prestigio

Un origen humilde

Su padre fue Antonio Sánchez Pecino, un tocaor sin gloria que nunca llegó más allá de las reuniones de aficionados. Por ello se fijó el propósito de hacer de sus hijos grandes artistas para que nunca pasaran las estrecheces económicas que él hubo de sufrir muchos años.

Su arte, reconocido 

A los trece años Paco se inicia de modo profesional en la compañía de baile de José Greco. A finales de los sesenta, el arte de Paco de Lucía había sido reconocido en todo el mundo. Tenía ya definido su estilo.