Un desollador de toros jubilado, que aguardaba dormitando en el camión a que los encierros del madrileño pueblo de Morata de Tajuña terminaran, fue agredido por una o varias personas activistas del denominado Comando SAM para la Liberación Animal, con el fatídico resultado para el anciano de catorce puntos de sutura en la mejilla y ocho dientes menos.

Según explicó la víctima, Cecilio Pajares, todo ocurrió en la madrugada del domingo. "Me tiraron un adoquín que pesaría un kilo y pico, rompió el cristal de la puerta, me dio en la cara, rebotó y abolló la puerta del acompañante", relató.