El resultado de las elecciones generales de este 26 de junio condicionará el calendario de la formación de Gobierno. La más que posible ausencia de mayoría absoluta y la necesidad de pactos determinarán si el nuevo Ejecutivo podrá comenzar su tarea en septiembre o si España tendrá que pensar en unas terceras elecciones para diciembre.

El Congreso y el Senado se constituirán el próximo 19 de julio de 2016, a las 10.00h, según establece el decreto de convocatoria de elecciones que el rey Felipe VI firmó en mayo. Esta fecha no agota el plazo de 25 días desde el día de las votaciones que establece la Constitución, vigente hasta el jueves 21 de julio.

Los presidentes y los miembros de las mesas de ambas Cámaras serán elegidos el mismo día 19. Su primera misión será autorizar la actividad parlamentaria en julio y agosto, meses inhábiles a efectos políticos. Además, tendrán que decidir el orden en el que se sentará cada grupo. La última negociación acabó con un acuerdo para rectificar la posición inicial de los diputados de Podemos, a quienes PP, PSOE y Ciudadanos relegaron al 'gallinero' de la Cámara Baja.

Ronda de contactos

El rey iniciará la ronda de contactos con los partidos políticos justo después. Aunque no existe plazo legal, el monarca no se demorará más de una semana. La fecha más probable, de acuerdo a los precedentes, es el lunes 25 de julio. Las conversaciones se alargarán durante toda la semana.

Pedro Sánchez protagonizó la primera investidura fallida de la democraciaFelipe VI propondrá a continuación a un candidato a la Presidencia. Su nombre dependerá de los apoyos parlamentarios que los aspirantes hayan conseguido reunir. La ausencia de respaldo hizo que Mariano Rajoy (PP) renunciase a presentar su candidatura tras el 20-D. El rey encargó formar Gobierno entonces al socialista Pedro Sánchez, que protagonizó la primera investidura fallida de la democracia.

Si las conversaciones entre las distintas fuerzas son rápidas, el rey podría anunciar quién es el elegido entre el 1 y el 7 de agosto. Esto permitiría al presidente del Congreso (designado por acuerdo de los partidos en función de la correlación de fuerzas) situar la fecha del pleno de investidura. Este paso es fundamental, ya que es el que permite activar el contador legal de plazos para formar Gobierno o, en caso contrario, ir a unas terceras elecciones.

Hasta octubre para formar Gobierno

En las legislaturas previas, transcurriero alrededor de un mes y medio entre las elecciones y la investidura del jefe del Ejecutivo. El último pleno de este tipo, protagonizado por Sánchez, se produjo el 1 de marzo, más de tres meses después de los comicios generales, ya que el líder socialista solicitó al Congreso un mes para tratar de sumar los apoyos que no había conseguido hasta el momento.

El reloj no empezará a correr hasta que se produzca el primer pleno de investiduraEn estas ocasión, como tras el 20-D, los resultados electorales no permiten ser optimistas. Ni Mariano Rajoy, ni Pedro Sánchez, ni Pablo Iglesias, ni Albert Rivera podrían formar Gobierno en solitario. Aunque todos han invocado el diálogo, sus posiciones de partida hacen prever unas negociaciones difíciles.

Así las cosas, el pleno de investidura tendría lugar a partir del 8 de agosto. El cronómetro se pondrá en marcha solo a partir de ese momento. Si el candidato obtiene el respaldo del Congreso, el nuevo Ejecutivo encararía la ceremonia de la solemne apertura de la XII legislatura a finales de agosto o principios de septiembre.  Si ninguno de los líderes políticos logra ser investido presidente en un plazo de dos meses (mediados de octubre), España volverá a ir a las urnas. Los nuevos comicios se celebrarían en diciembre. Un año después, España volvería a la casilla de salida.