Los residentes del Casco Antiguo han encontrado unos nuevos vecinos: los gatos. Una gran colonia de estos animales pueblan desde hace unas semanas las obras del nuevo colegio San Roque, calle Villavieja y adyacentes.

«Hay a porrillo, cada vez más. Lo peor de todo es que la gente les da de comer y por eso no se van y cada vez vienen en más cantidad», lamenta Juan Olmos, de la asociación vecinal del barrio. «No se les puede prohibir a los vecinos que les den de comer, pero ¿a que no se los llevan a casa y los cuidan allí?», añade.

No sólo hay gatos en el Barrio. Ayer unos vecinos encontraron varios de estos felinos muertos en un solar entre las calles Belando y Berenguer de Marquina.

No hay quejas
Sin embargo, la concejal de Sanidad, Mari Carmen Román, desconoce «que haya una colonia de gatos en el Casco Antiguo. No me han llegado quejas de los vecinos. De momento nadie ha denunciado nada».

Asociaciones ecologistas han manifestado que se devuelva a estos pacíficos animales a su hábitat natural, «lejos del centro urbano, donde están desamparados, aunque les den de comer».