Catorce empleados externos revisan los contenedores por la noche. La responsable de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Madrid, Ana Botella, lleva enviadas 5.000 cartas para reprender a los vecinos que no separan bien los residuos. Tal y como publicó
20 minutos el miércoles, el consistorio revisa los contenedores de envases y envía cartas a las comunidades de vecinos que no lo hacen bien para que se enmienden. Los encargados de espiar la basura son catorce trabajadores de una empresa externa contratada ad hoc por el Ayuntamiento. «Los basureros no hacen labor de control», dijo un portavoz de UGT. «Algunos vecinos han increpado a trabajadores del servicio de recogida pensando que estaban espiando».