Una valenciana tiene a sus dos hijas de cuatro años sin escolarizar. No quiere llevarlas al centro que le corresponde, y en el que tiene plaza, porque uno de sus logopedas está denunciado por presuntamente abusar de una de las pequeñas. Lo han apartado del servicio, ya que la familia de la menor puso una querella y ésta fue admitida a trámite. La mujer no quiere volver a ese colegio y ha pedido sin éxito plaza en otros cuatro. Fuentes de la Conselleria de Educación han explicado que la escolarización no es obligatoria hasta los seis años: «Si la madre no las quiere llevar al colegio no podemos hacer nada».