Una cata de vinos kosher diseñada para trescientas personas, acompañada de música antigua, fue la principal novedad de la VIII edición de la Jornada Europea de la Cultura Judía que se celebró ayer en Segovia, ciudad miembro de la Red de Juderías, junto a numerosas localidades de una treintena de países europeos.

Durante esta jornada, la Concejalía de Cultura y Turismo de Segovia diseñó siete recorridos guiados por la Judería segoviana, en los que se incluían visitas al centro didáctico de la Judería, la iglesia del Corpus Christi, la Puerta de San Andrés y el Museo de Segovia.

Además, algunos de los espacios más característicos de la cultura Hebrea en la capital fueron abiertos gratuitamente, para el disfrute de segovianos y turistas. Este fue el caso de la iglesia del Corpus, el centro de la Judería y el Arco de San Andrés, además de los restos de la antigua sinagoga de Bartolomé Ibáñez, situados en el Colegio de las Madres Jesuitinas.

Durante el fin de semana varios restaurantes de la ciudad ofrecieron un menú especial sefardí


Por otro lado, medio centenar de segovianos tuvieron la oportunidad de viajar a Toledo para conocer su Judería, disfrutando de un desayuno ofrecido por el Ayuntamiento de esta localidad, mientras que un grupo de toledanos pasaron el día en Segovia.

Por la noche, el patio de la Casa de Andrés Laguna acogió el concierto de clausura de las actividades, con un concierto de música sefardí ofrecido por un grupo de músicos, encabezados por Eduardo Paniagua, bajo el título Sefarad en Al-Andalus.

La guinda a esta velada la pusieron varios restaurantes de Segovia que, durante todo el fin de semana, ofrecieron un menú especial sefardí, mientras que en otros pudieron degustarse tostas y vinos.