Un soldado iraquí enarbola la bandera de su país en el Palacio de Basora (Reuters)
Un soldado iraquí enarbola la bandera de su país (Reuters) REUTERS

Las tropas británicas abandonaron el domingo por la noche la ciudad de Basora, en el sur de Irak, poniendo fin a la presencia británica en el centro petrolífero del país por primera vez desde la invasión liderada por Estados Unidos que derrocó a Sadam Husein en 2003.

Se prepara el camino para una eventual retirada de los británicos de Irak
La medida es un nuevo paso hacia la entrega del control de la provincia a los iraquíes y prepara el camino para una eventual retirada de los soldados británicos de Irak.


Una fuente del Ministerio de Defensa británico dijo en Londres que las tropas estaban abandonando el Palacio de Basora, construido por Sadam, en el centro de la ciudad, y se estaban retirando a la gran base aérea situada en las afueras.

Un testigo de la agencia de noticias Reuters dijo haber visto varios helicópteros despegando y aterrizando en la base.

En un comunicado, el Ministerio de Defensa dijo que el traspaso del Palacio "siempre ha sido nuestra intención". "Esperamos que la entrega se produzca en los próximos días", señaló, añadiendo que las fuerzas británicas mantendrían la responsabilidad de la seguridad en general para Basora hasta el traspaso al control provincial iraquí, previsto para finales de año.

Medio millar de soldados


Unos 500 soldados británicos estaban destinados en la base, que ha sido bombardeada diariamente por morteros y cohetes. La retirada reducirá el número de efectivos británicos en Irak a unos 5.000.

La retirada del palacio se produce una semana antes de que altos cargos del presidente estadounidense, George W. Bush, en Irak presenten informes cruciales al Congreso sobre la situación de seguridad y política del país.