El primer ministro griego, Costas Caramanlis, anunció ayer que su Gobierno aplicará medidas para evitar la especulación sobre las 200.000 hectáreas quemadas por los incendios durante los últimos diez días. El dirigente apuntó que los fuegos, que se han cobrado la vida de 65 personas, podrían haber sido intencionados. Dos focos seguían ayer activos y mantenían en alerta a los bomberos. El presidente de la CE, José Manuel Durao Barroso, anunció el sábado que la UE dará ayudas a Grecia cuando los daños sean evaluados.