«¿Qué le duele?». «Sí». Esto va a ser complicado. Es la clásica conversación entre un médico vasco y un paciente inmigrante. El desconocimiento del castellano dificulta a menudo la atención médica en los hospitales de Euskadi. Por eso, el Hospital Donostia está trabajando en un sistema informático para que extranjero y médico se entiendan.

Estará listo para finales de año y dará servicio a los 55.655 inmigrantes de países no castellanohablantes que viven en Euskadi. Son el 56,7% del total de foráneos.

El invento es sencillo. Cuando alguien que no habla castellano va al médico recibe un cuestionario en papel o en la pantalla de ordenador de la consulta. Dicho test cuenta con una serie de cuestiones escritas en seis idiomas (inglés, francés, chino, rumano, árabe y portugués). Por ejemplo: «Señale al médico el lugar donde le duele». O bien: «¿Qué tipo de dolor siente?». A continuación, el paciente marca la respuesta dentro de un cuestionario cerrado: A) Me duele. B) Me pincha. C) Son contracciones, etc. El médico analiza el test cumplimentado y hace su diagnóstico.

Estos días, el departamento de comunicación del hospital está preguntando a los médicos qué preguntas debe incorporar el sistema. «Las preguntas deben ser comprensibles para el ciudadano de a pie», puntualiza Lurdes Ubetagoiena, responsable del departamento.

El objetivo es extender el sistema a todos los hospitales vascos. Al tener soporte informático, es muy fácil ampliar, adaptar o trasladar el cuestionario a cualquier hospital público vasco.

Ginecólogos

A algunos hombres y mujeres musulmanes no les gusta que un hombre realice las atenciones ginecológicas. Desde el Servicio de Mediación Intercultural del Gobierno vasco explican que colectivos islámicos han pedido que a las mujeres musulmanas sólo las traten ginecólogas. Osakidetza procura que así sea, pero no es un derecho que se pueda exigir.

El enfermero incomprendido

Eliana Iriarte. Enfermera. 26 años.

«Temes comprenderle mal»

«De una forma u otra te acabas entendiendo. Para empezar, es muy extraño que un paciente que no hable nada de castellano venga solo a la consulta. Si es así, viene con él un amigo, familiar... Alguien que haga de intérprete. Eso sí, ha habido veces que, aunque crees que le has comprendido, te queda la duda de si le habrás entendido mal. En esos casos, el hospital evita enviarles a casa precipitadamente. Se les deja en observación hasta descartar complicaciones. El cuestionario del Hospital Donostia vendrá bien. Hasta ahora, sólo existían unos librillos que regalaban las empresas farmacéuticas a los médicos.

Éstos recogían frases comunes en una consulta médica y su traducción a idiomas extranjeros. Pero causaban problemas: en una situación de urgencia el libro nunca aparecía, había errores en la pronunciación...».