Mike Disfarmer - Joe and Fanny Carr, Mose Harmon, and Bill and Julia Harlan, ca. 1930
Foto tomada por Mike Disfarmer en 1930 a habitantes del pequeño pueblo de Heber Springs Courtesy Edwynn Houk Gallery, New York, and the collection of Michael Mattis and Judith Hochberg

Fue un cronista riguroso de un pequeño villorrio del estado de Arkansas, en el centro suroeste de los EE UU. Era también un hombre excéntrico que, según afirmaba, había sido arrancado de su hogar natal por un tornado. Se hacía llamar Mike Disfarmer (1884-1959) por puro capricho: su nombre real era Mike Meyers y había nacido en una familia numerosa de inmigrantes alemanes, pero estaba empeñado en que meyer significa granjero en alemán —lo cual no es cierto— y adoptó el apellido Disfarmer, que dejaba bien a las claras —quierer decir no granjero—, que no deseaba mancharse las manos de tierra.

El mismo misterio que rodeó su vida —no tuvo amigos ni relaciones estables—, supo trasladarlo a los miles de retratos que hizo a partir de 1915 en el pequeño estudio comercial de fotografía que había abierto en la calle principal de Heber Springs, un pueblo fundado en 1881 que tenía, en la época de Disfarmer, unos 1.500 habitantes. Vendía tres copias tamaño postal por medio dólar y, aunque no vivía con holgura, no se dedicó a otra cosa hasta que murió.

4.000 negativos y copias

Las fotos, que decoraron paredes, llenaron álbumes o fueron enviadas como tarjetas postales a familiares lejanos, y son uno de los censos de imágenes más completos de una pequeña comunidad rural en la época, un periodo de graves dificultades económicas por la crisis de 1929 y, más tarde, por la II Guerra Mundial, estuvieron a punto de perderse para siempre, al ser olvidados los 4.000 negativos y copias que había en el estudio en el momento en que ocurrió el deceso de Disfarmer.

Localizadas en 1970 por un coleccionista que fue llamado por el tenedor de la colección, el alcalde de Heber Springs, dejaron atónitos a los expertos e historiadores por la enorme calidad de los retratos y el muy personal estilo del fotógrafo, que mostraba a sus modelos con una solemnidad particular y rodeados de una atmósfera de misterio que parece prefigurar el mismo estilo gótico estadounidense de la literatura irónica, violenta y de descarnado humor negro de, por ejemplo, Flannery O'Connor.

182 copias de época

El museo de fotografía FOAM de Ámsterdam expone, desde el 18 de marzo al 5 de junio, una antología de Disfarmer en la muestra The Vintage Prints. La muestra es amplia (182 copias de época) y permite acercarse al inmenso legado de un autor que sólo merced a la suerte puede ser apreciado como merece. La página web Disfarmer.org permite la visión en línea de centenares de obras del retratista.

Aunque las fotos se caracterizan por las poses y accesorios habituales en los estudios de la época —planos medios o de cuerpo completo de personas, parejas o familias, sentadas o de pie ante un forillo negro o blanco y a veces con la mínima decoración de una mesilla y una alfombra—, el estilo y la habilidad de Disfarmer son notables.

agricultores con petos de trabajo, amas de casa vestidas para la ocasión, niños con sus mejores galas Los clientes eran una muestra representativa de la población de Heber Springs: agricultores con los petos de trabajo, amas de casa vestidas para la ocasión, soldados en uniforme y niños con sus mejores galas. Él fotógrafo también captó a las mujeres cuyos maridos habían sido enviados al frente en las dos guerra mundiales y deseaban enviarles un retrato, mostró a la comunidad agrícola durante la Gran Depresión y durante la transición hacia épocas más optimistas.