"Cantar por bulerías acompañados y echarse gomina en el pelo" mientras están encerrados en un refugio del Hotel Maya Palace de Cancún (México), es la solución que ha encontrado el bailaor de flamenco Antonio Vallejo junto a sus diez alumnos, ante el avance del huracán Dean por la Riviera Maya.

Vallejo, director de la escuela municipal de flamenco de Granada, se encuentra encerrado con sus alumnos en una habitación de su hotel, cuyas puertas han sido reforzadas con maderas, mientras divisan a través de la ventana el fuerte movimiento de las palmeras, a pesar de que los últimos pronósticos señalan que no afectaría a las playas de Cancún.

Los lugareños venden camisetas que dicen "Supervivientes del huracán Dean"

Los habitantes consideran este fenómeno como "una maravilla de la fuerza extrema de la naturaleza", explicó en conversación telefónica Vallejo, tras recibir un comunicado del hotel que les informa sobre el paso de Dean.

Los jóvenes y el profesor se están tomando estas jornadas como una nueva experiencia, tras su decisión de no ser evacuados puesto que actuaron la noche del domingo en un espectáculo de flamenco puro y clásico español, que fue "muy bien acogido por los espectadores", tras dos meses de actuaciones por la Riviera Maya.

Vallejo narró que incluso se han comprado camisetas que dicen "Supervivientes del huracán Dean", un negocio que algunos lugareños han puesto en marcha, mientras otras familias acuden con cierto pánico a los supermercados para abastecerse de víveres y maderas para sus casas, y estar "atendidos en las próximas horas".