Limosna sobre el barro
 Una mujer vestida con un burka pide limosna en una carretera de Kabul, Afganistán. Hedayatullah Amid / EFE

Naciones Unidas ha estimado que al menos 3.545 civiles afganos han fallecido y otros 7.457 han resultado heridos como consecuencia de la guerra en el país centroasiático a lo largo de 2015, en lo que se trata de la cifra más alta de víctimas no combatientes desde 2009, el año en que la misión afgana de la ONU comenzó a recabar estos datos, ocho años después del inicio del conflicto.

El pueblo de Afganistán sigue padeciendo ataques brutales e inmorales que están prohibidos por el Derecho Internacional Estas estimaciones suponen un aumento del 4% respecto del año anterior, según el informe de la UNAMA, que especifica un aumento del 14% en víctimas infantiles. En el caso de las mujeres, el incremento es mayor: un 34% de muertes más desde 2014.

"El pueblo de Afganistán sigue padeciendo ataques brutales e inmorales que están prohibidos por el Derecho Internacional", ha denunciado el alto comisionado para los Derechos Humanos de Naciones Unidas, Zeid Raad Al Husein. "Está sucediendo con una impunidad casi total", ha lamentado.

Los talibán causaron el 62% del total de víctimas

Los heridos se incrementaron en un 9,1% con relación a los 6.833 del año precedente. El incremento de los enfrentamientos y de los ataques suicidas en y cerca de zonas populosas y en las ciudades más importantes fueron la principal causa del incremento de las víctimas, según el informe de la ONU.

La ONU urge al Gobierno a que deje de utilizar morteros, misiles y otras armas indirectas, así como los ataques aéreos en zonas habitadas El documento de la UNAMA señala como responsables a todas las partes del conflicto, tanto favorables al Gobierno afgano, como insurgentes con los talibán a la cabeza con un 62% del total de víctimas.

Las tropas del Gobierno causaron un 17% de los fallecimientos dividido en un 14% que corresponde a fuerzas de seguridad del Estado, un 2% a las tropas extranjeras y un 1% a grupos armados leales al Gobierno.

El informe urge al Gobierno a que deje de utilizar morteros, misiles y otras armas indirectas, así como los ataques aéreos en zonas habitadas.

Otro 17% de los civiles que perdieron la vida no pueden ser atribuidos a una parte en concreto, indicó el reporte.