La Bolsa española se ha desplomado este jueves el 4,88%, su mayor caída desde agosto de 2015 y se sitúa ya por debajo de los 7.800 puntos, después de que se haya extendido el temor a una nueva crisis financiera en Europa. Las pérdidas de febrero se elevan al 12,13% y las anuales al 18,84%.

Con la prima de riesgo al alza, en 160 puntos básicos (ayer cerró en 148), el principal índice bursátil de la Bolsa española, el Ibex-35, ha caído 397,40 puntos, hasta situarse en 7.746,30 puntos, un nivel que no se alcanzaba desde junio de 2013.  En Europa, la tendencia era igual de negativa: Milán caía el 5,63%, París, el 4,05%, Londres el 2,39% y Francfort el 2,93%.

Los inversores están moviendo su dinero al bono alemán como refugio seguro y abandonando la renta variableDentro del Ibex-35, donde todas las cotizadas acumulan ya descensos en el año y en la semana, el gran protagonista del retroceso de esta jornada ha sido el sector financiero. Entre los grandes valores, BBVA se ha dejado el 7,14%, seguido de Santander, con el 6,87%; Repsol, con el 5,43%; Telefónica, el 5,20%; Inditex, el 4,74%, e Iberdrola, el 2,39%.

De esta forma se borran de un plumazo los avances logrados la víspera, cuando el Ibex-35 recuperó parte del terreno perdido en los últimos días por el pánico a una nueva recesión global y subió un 2,73%, superando los 8.100 puntos, impulsado por los bancos.

La prima de riesgo ha escalado también hasta los 160 puntos, desde los 149 en que cerró en la jornada del miércoles. El motivo para la ampliación de la brecha del bono español a 10 años con el bund alemán, es tanto la apreciación del interés pagado por el bono español (del 1,73% al 1,79%) como el menor precio pagado por el germano (del 0,25% al 0,19%). Los inversores están moviendo su dinero al bono alemán como refugio seguro y abandonando la renta variable.

La banca sigue de capa caída

Para el analista de Self Bank, Felipe López-Galvez, los inversores esperan en vano escuchar alguna buena noticia, pues a las dudas sobre la evolución de la economía china, el precio del petróleo y la incertidumbre política se unen ahora las reticencias sobre el sector bancario.

La posible creación de un "banco malo" en Italia, y las pérdidas anunciadas por Deutsche Bank, entre otras malas noticias, reavivan las sospechas hacia todo el sector bancario europeo y los temores a que se repita la crisis financiera que comenzó en 2008. Sin embargo, para López-Gálvez, la situación actual de la banca es muy distinta a la de 2008, ya que las entidades están bastante más y mejor capitalizadas ahora y la morosidad, aunque elevada, ya está en retroceso.

Tampoco ayuda el escenario de tipos de interés cero, que hace que a los bancos les resulte más difícil ganar dinero, lo que no parece que vaya a cambiar en un futuro cercano, según se desprende de las declaraciones de ayer de la presidenta de la Reserva Federal de EEUU, Janet Yellen.

No contribuye a aplacar el nerviosismo la nueva subida del euro en el mercado de divisas de Fráncfort, hasta 1,1284 dólares, desde los 1,1196 dólares previos. Por su parte, el barril de crudo Brent para entrega en marzo se abarataba el 1,1% al inicio de la sesión y quedaba en 30,73 dólares en el mercado de futuros de Londres.