Pérdida en la Bolsa
Un hombre pasa por delante de una pantalla que refleja el índice Nikkei de la Bolsa de Valores de Tokio. EVERETT KENNEDY BROWN / EFE

El índice Nikkei de la Bolsa de Tokio cerró este martes con una bajada de 918,86 puntos, un 5,40%, hasta los 16.085,44 puntos. El segundo indicador, el Topix, que agrupa a los valores de la primera sección, retrocedió 76,08 puntos, un 5,51%, hasta las 1.304,33 unidades.

La deuda nipona, un activo considerado también seguro en tiempos de incertidumbre, también concentró las compras poco después de que el Banco de Japón (BoJ) anunciara tasas referenciales negativas a partir de la próxima semana, algo que ha llevado al bono a diez años a cotizar en negativo por primera vez en la historia.

Las bolsas chinas, Shanghái y Shenzhen, y el parqué de Hong Kong permanecen cerradas por la celebración del Año Nuevo lunar.

El comportamiento del Nikkei responde a que los mercados bursátiles en Europa experimentaron un lunes sombrío por los temores a un enfriamiento económico mundial, las dudas sobre la capacidad de Grecia para hacer frente a su tercer rescate, la caída en el precio del petróleo —el barril Brent cedía un -1,5% hasta los 33 dólares—y las dificultades de los países emergentes.

Todas las plazas europeas marcaron caídas, entre ellas el Ibex-35 español, que al cierre de la jornada se dejó un 4,4% y traspasó a la baja (8.122 puntos) la barrera de los 8.200 puntos, un nivel desconocido desde julio de 2013. En el año se acumula ya una caída del 14,90%.

Por su parte, Wall Street pudo frenar parte de la pronunciada caída que registraba durante la jornada y terminó la sesión con un importante descenso, gracias a compras de última hora que aprovecharon las gangas que habían surgido.

La sesión terminó con una bajada del 1,10% en el Dow Jones de Industriales, que perdió 177,92 puntos, hasta las 16.027,05 unidades, aunque en el peor momento de la sesión llegó a caer 401 puntos.

Una nueva caída en el precio del petróleo y las fuertes pérdidas en los mercados bursátiles europeos arrastraron a Wall Street y desataron algo que algunos analistas calificaron como una "ola ordenada de ventas" que se mantuvo durante gran parte de la jornada.