Una mujer libanesa, partidaria del candidato del general opositor Michel Aoun, posa con un cartel de Aoun, frente a un cartel del ministro asesinado Pierre Gemayel
Una partidaria del candidato opositor Michel Aoun, posa frente a un cartel del ministro asesinado Pierre Gemayel. (EFE)

Un candidato de la oposición y otro de la mayoría ganaron este domingo los comicios parlamentarios parciales destinados a elegir a los sucesores de dos diputados antisirios asesinados, Walid Eido y Pierre Gemayel, según resultados oficiosos.

En Beirut, el candidato Mohamad Itani, de la Corriente del Futuro de Saad Hariri, ganó por un gran margen de votos a su más cercano rival Ibrahim Itani, respaldado por la oposición.

Según el sistema electoral libanés, la presidencia del país le corresponde a un cristiano maronita, la jefatura de gobierno a un musulmán suní, y la presidencia del parlamento a un musulmán chií
En la región central del
Metn, de mayoría cristiana, se da como ganador a Camille Jury, candidato del general Michel Aoun, jefe de un importante grupo parlamentario, que integra la oposición, liderada por Hizbulá.

Jury venció, de confirmarse los sondeos, a uno de los principales líderes de las Fuerzas del 14 de Marzo (coalición anti-siria), el ex presidente Amin Gemayel, padre de Pierre Gemayel, el político asesinado a tiros en las afueras de Beirut, el pasado 21 de noviembre, y que precisamente dejó la vacante parlamentaria.

El triunfo de Jury fue anunciado por Aoun, que invitó a sus partidarios a celebrar la victoria en Jdeide, el lugar donde fue asesinado Gemayel.

Aoun afirmó que su victoria "no está dirigida contra los mártires, pero se trata de una batalla política".

La campaña de su candidato se centró en impedir que la comunidad cristiana continúe marginada.

Según el sistema electoral libanés, la presidencia del país le corresponde a un cristiano maronita (católico de Oriente), la jefatura de gobierno a un musulmán suní, y la presidencia del parlamento a un musulmán chií. Aunque la presidencia siempre corresponde a un cristiano, el titular perdió sus prerrogativas después de la firma del acuerdo de Taif, que puso fin a tres lustros de guerra (1975-1990), y el actual mandatario, Emile Lahud, es boicoteado por la mayoría de los libaneses y gran parte de la comunidad internacional.

Gemayel afirmó que esperaba los resultados oficiales de las elecciones, aunque acusó al partido Tachnak de haber cometido numerosos fraudes en el barrio de Burj Hamud, de mayoría armenia.

"Queremos elecciones democráticas ciento por ciento, y pedimos que los comicios vuelvan a celebrarse en Burj Hamud", agregó Gemayel, quien instó a sus partidarios que se moderen.

Estas elecciones parciales al Parlamento son claves para aclarar el panorama político cara al mes de septiembre, cuando está previsto que el Legislativo elija al nuevo presidente del Líbano.

Queda la incógnita de si se podrán celebrar las elecciones, ya que el jefe del Parlamento Nabih Berri las fijó para el 25 de septiembre a pesar de que el plazo constitucional para ello vence el 23 de noviembre, un día antes de finalizar el mandato de Lahud.

Crisis en el gobierno libanés

Líbano está sumido en una profunda crisis política desde noviembre tras la dimisión de seis ministros opositores, cinco de ellos chiíes, que exigían la formación de un nuevo gobierno con derecho a veto, algo que la mayoría rechaza.

La oposición tilda al gobierno de Fuad Siniora de "ilegal" y "anticonstitucional" por la ausencia de miembros de la comunidad chií en su seno.

Siniora, considerado como pro occidental, se felicitó de que las elecciones se desarrollaran de forma pacífica y estimó que era una respuesta civilizada a los asesinatos políticos.

"La democracia en el Líbano vencerá al terrorismo", afirmó en un comunicado, haciendo alusión a los crímenes políticos y también a los grupos extremistas, que en el norte del país se enfrentan al ejército desde el 20 de mayo, combates en los que ha habido 133 muertos.