Máquina de aparcamiento
Una persona paga con dinero en una máquina de aparcamiento. GTRES

Los españoles han estrenado el año con el bolsillo más bien frío: el futuro les preocupa. Las bajas expectativas sobre la situación económica del país y sobre el mercado de trabajo han lacerado la confianza de los consumidores, que en enero cayó 8,3 puntos (-7,8%) hasta situarse en los 99,1, según datos publicados por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS).

El bajón se produce después de un máximo histórico en diciembre (107,4 puntos) y un año, el 2015, en el que el optimismo fue la tónica general. Situarse por encima de los 100 puntos se considera un dato positivo —el tope es 200— y el año pasado esto ocurrió hasta nueve de doce veces.

El tropiezo de ahora, en todo caso, devuelve a los consumidores a niveles de enero (99,6) y febrero (99) de 2015, con lo que la evolución interanual, en general, no parece tan mala (-0,5 puntos y -0,6%). Este aparente equilibrio, no obstante, también tiene una explicación.

El indicador de confianza del consumidor se compone de dos variables principales, la valoración de la situación actual (respecto a seis meses atrás) y las expectativas (de los próximos seis), que han seguido trayectorias opuestas en este último año: una ha crecido 7,3 puntos (hasta 92,4) y la otra ha caído 8,4 puntos (105,7).

La foto fija, indica el CIS, es mejor, aunque eso no ha evitado que en el mes de enero este dato también se haya resentido con una bajada de 2,8 puntos (-2,9%). Comparado con las expectativas, sin embargo, se queda corto: -13,9 puntos y -11,6%.

El consumidor, apunta el experto, "percibe que está en un cambio de ciclo" cuando tiene que pasar por las urnas¿Qué ha pasado? En primer lugar, que hemos recibido una dosis de realidad. Los buenos datos del año pasado, tanto el pico de diciembre –al que la euforia consumista navideña aportó su granito de arena– como el alza a principios, según explica a 20minutos Raúl Mínguez, director del Servicio de Estudios de la Cámara de Comercio de España, "corresponden muy probablemente a la existencia de unas elecciones". Los comicios generan ilusión.

El consumidor, apunta el experto, "percibe que está en un cambio de ciclo" cuando tiene que pasar por las urnas —en cuatro ocasiones en 2015— y eso toca de lleno al factor confianza. Pero el globo se ha desinflado. El escenario político que se ha dibujado tras las elecciones del 20 de diciembre no ofrece visos de muda "a corto plazo" —fue hace solo dos días cuando el rey Felipe VI encargó la formación de Gobierno a Pedro Sánchez— y existe un "cierto grado de preocupación" sobre lo que pasará. El estudio se hizo entre el 15 y el 21 de enero, con los primeros vaivenes de los partidos.

Los españoles —los consumidores— necesitan "estabilidad" y observan un riesgo de "enquistamiento", de ahí que sus expectativas hayan caído sensiblemente. Sin embargo, estiman que su situación personal, a día de hoy, no se ha visto afectada, de momento, por una hipotética deriva errática, por eso la valoración coyuntural es relativamente buena. Temen "el efecto contagio", pero aún no incuban nada.

Esto es "lógico y coherente", añade Mínguez, con la marcha general de la economía, actualmente "en ritmos de crecimiento de 3%", lo que se acaba trasladando al mercado de trabajo, apunta. Y el trabajo es un elemento "clave" para la confianza, para bien o para mal. La macromagnitud del consumo también está experimentando un crecimiento por encima del 3%, recuerda el experto.

Estos son algunos de los datos que arroja el estudio del CIS —1.510 personas—:

- Ahorro. El 43,1% de los encuestados llega "justo" a fin de mes. Solo el 31,3% dice ahorrar "un poco" y el 12,5% ha tenido que echar mano al colchón. En el último mes, las expectativas de ahorro han caído 9,5 puntos: uno de cada cuatro españoles (25,2%) cree que el año que viene tendrá menos posibilidad de ahorrar que este.

- Bienes duraderos. Las expectativas de consumo cayeron en enero 5,7 puntos. El 67,8% cree que sus posibilidades de comprar alguno en el próximo año son iguales a las de este. En los seis meses anteriores a la encuesta, solo el 5,1% adquirió un coche y el 9,8% compró muebles.

- Trabajo. El 30,6% asegura que "ninguna" de las personas de su entorno está en paro y busca trabajo. El 80,5% dice que son las mismas que hace seis meses y el 41,4% cree que la situación es igual a la de hace medio año. En seis meses, solo el 33,3% ve mejora.

- Hogares. Para el 61,3%, la situación actual de su hogar es igual a la de hace seis meses; de ellos, uno de cada tres dice que es porque él mismo o alguien de su familia ha encontrado trabajo. Al 24,3% que le va peor, le afecta el paro (29,4%) y el alza de los precios (24,8%).

- Economía, precios. Solo el 33,5% cree que en seis meses la situación económica será mejor. El 47,7% opina que en el próximo año los precios (inflación) subirán y el 40,1%, que seguirán igual. El 44% dice que los bancos mantendrán los tipos de interés para los préstamos. 

- Vivienda. El 95,1% no planea comprar una vivienda en doce meses: el 43,4% cree que los precios no se moverán, pero el 41,8% augura que subirán.