Traje protector contra el ébola
Un sanitario se coloca el traje protector contra el ébola. GTRES

La Organización Mundial de la Salud (OMS) desató las alarmas sobre la comunidad internacional el viernes, cuando se mostró altamente preocupada por la expansión "explosiva" del Zika, que infectará, según las primeras estimaciones, a entre 3 y 4 millones de personas en el continente americano.

La principal preocupación de los investigadores reside en que el virus, que ya afecta a una veintena de países en América Latina pero que no ha dejado muertos, está vinculado a la aparición de microencefalias (malformaciones fetales) en unos 4.000 niños de Brasil, por lo que la población de riesgo se acota a las embarazadas, a quienes se ha aconsejado no viajar a América Latina.

El informe no pedía que se dejara de comer carne pero sí indicaba que reducir su consumo reducía el riesgo de padecer cáncer de colon

Con estos datos, la OMS se reune de nuevo este lunes en una Comisión especial para decidir si decreta la alerta internacional por el virus. Hasta el momento, los casos que se han registrado en Europa -como los que se han diagnosticado en España- son "importados" y no autóctonos, es decir, se trata de ciudadanos que estuvieron recientemente viajando por los principales países afectados ya que el mosquito transmisor no se encuentra en el continente europeo.

No es la primera vez, sin embargo, que la Organización Mundial de la Salud (OMS) está en el punto de mira por exceso de actuación o por defecto.

En abril, sin ir más lejos, el organismo asumió que su respuesta al brote y posterior epidemia del virus del ébola, que en cuestión de un año masacró el continente africano al acabar con la vida de más de 11.000 personas e infectar a cerca de 30.000, fue "lenta" e "insuficiente".

Fueron muchas las voces que criticaron entonces su pasividad hasta que el ébola no afectó a ciudadanos europeos y supuso una amenaza a nivel internacional. Pero a día de hoy, y a pesar de estar erradicada en casi todos los países afectados, la controversia colea.

En concreto, después de que el máximo organismo sobre salud internacional decretara a principios de año el fin de la epidemia en Sierra Leona para después notificar dos nuevos casos en el país. El protocolo de actuación que se llevó a cabo entonces en torno a uno de los virus más letales de las últimas décadas desató así la polémica, pero no fue la primera ni la última que ha apuntado directamente a la organización.

"Alarmismo injustificado"

Hace unos meses (en octubre), un informe que relacionaba el consumo de carne roja y procesada con la mayor probabilidad de padecer cáncer de colon generó un gran revuelo mediático. Organismos profesionales y expertos del sector no dudaron en pronunciarse rápidamente al respecto y tachar el estudio de "alarmista".

Tanto fue así que la OMS se vio finalmente obligada a emitir unos días después un comunicado en el que especificaba que no había que dejar de comer carne roja, sino reducir su consumo: "El último informe no pedía a la gente que dejara de comer carne procesada pero sí indicaba que reducir el consumo de estos productos reducía el riesgo de padecer cáncer de colon".

En este sentido, la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) se sumó a las posturas y reacciones contrarias al informe de la máxima autoridad sobre salud mundial y definió la actuación de la OMS de "alarmismo injustificado".

Las películas siguen siendo uno de los canales en los que se muestran, sin restricciones, el tabaco a millones de adolescentes

Mientras que la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (Asaja) consideró que la OMS carecía de credibilidad desde la alerta que originó con motivo de las vacunas de la gripe aviar: "Antes de lanzar estas informaciones, lo deberían valorar muy bien, y como productores defendemos nuestra producción de calidad y proximidad".

El caso de la gripe aviar del que hablaba Asaja fue, concretamente, uno de los más mediáticos. Entonces, diferentes publicaciones, como British Medical Journal, les acusaban de haber ocultado los vínculos financieros entre los expertos que decretaron la alerta con los dos laboratorios fabricantes de las vacunas, Roche y Glaxo. Pero, además, el hecho de haber mantenido en secreto los nombres de los 16 miembros que completaban el comité de emergencia perjudicó la imagen de la organización.

La última polémica ha llegado este lunes y ha afectado directamente al cine y la televisión. Por raro que pueda parecer, la OMS ha solicitado a los gobiernos que las películas que muestran escenas con personas fumando se clasifiquen para adultos. ¿El objetivo? Evitar, así, que la población más joven comience a fumar.

"A pesar de que cada vez hay más restricciones sobre la publicidad del tabaco, las películas siguen siendo uno de los canales en los que se muestran, sin restricciones, el tabaco a millones de adolescentes", ha argumentado el director de la OMS para el Departamento de Prevención de Enfermedades no Transmisibles, Douglas Bettcher.