El Solitario se envalentonó tras un órdago de un policía portugués

  • Cambió de actitud cuando un agente luso le preguntó por qué un criminal tan famoso quería taparse la cara.
  • Comentó a los agentes que nunca pensó en ser atrapado sin luchar.
'El Solitario' llega al juzgado (AGENCIAS).
'El Solitario' llega al juzgado (AGENCIAS).
AGENCIAS

'El Solitario', acostumbrado a la clandestinidad, se mostró reacio a salir de ella incluso a la hora de comparecer ante el juez. Tras ser detenido el lunes en Portugal, el atracador más buscado de España tuvo que entrar al juzgado de Figueira da Foz agarrado del cuello entre intentos desesperados por ocultar su rostro. A la salida, en cambio, una pregunta de un policía luso le hizo cambiar radicalmente de actitud.

¿Por qué qué un criminal tan famoso quería salir con el rostro tapado?, inquirió el agente. "Tienes razón soy 'El Solitario'", contestó Jaime Giménez Arbe, y salió a la calle a cara descubierta, desafiante y saludando como si fuera un héroe a las decenas de curiosos y cámaras que se agolpaban a las puertas del tribunal, a los que gritó: "Hola a todos, soy "El Solitario" ¡Salud españoles!.

La Policía portuguesa cree que el acusado había optado primero por buscar el anonimato y hasta hizo lo posible porque la fotografía para su ficha policial no captara bien el rostro y

cerró los ojos.

Pero luego, superó su frialdad y poca colaboración inicial y llegó a mostrar alguna empatía con los agentes, a los que por momentos les pareció que incluso estaba a gusto.

No ha dado problemas

El atracador no ha dado problemas a las autoridades portuguesas, aunque éstas lo han calificado como un delincuente de "alta peligrosidad" y movilizaron una veintena de agentes para detenerle a las puertas del banco de Figueira da Foz que iba a robar.

Pese a su

silencio ante el juez, que lo interrogó durante seis horas, Giménez Arbe
conversó con los escoltas, a quienes dijo que estaba afectado por la forma en que le capturaron y aseguró que "estaba preparado para huir o luchar y morir peleando".

Al saberse en prisión preventiva, pasó de pedir que le cubrieran la cabeza a saludar con desparpajo cuando le conducían a la cárcel de Coimbra, donde hoy pasó su primera noche entre rejas.

Posible carnicería

Cuando le arrestaron, los policías querían capturarle vivo e iban armados con pistolas capaces de aturdir sin matar, pero en cambio 'El Solitario' llevaba un chaleco antibalas, una pistola con una bala en la recámara y un subfusil capaz de barrer a los agentes con una ráfaga.

Sus armas estaban perfectamente limpias y preparadas y si le hubieran apuntado directamente podría haber desatado una carnicería, dijo uno de los responsables de la operación, en la que optaron por echar encima del atracador a varios agentes fornidos que le redujeron a base de fuerza y sin un sólo disparo.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento