El otoño en Castilla-La Mancha ha tenido temperaturas por encima de lo normal y bajas precipitaciones con respecto a años anteriores, tal y como ha dado a conocer la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).

El portavoz de la Aemet, Modesto Sánchez, ha señalado este jueves en rueda de prensa que en la región "hay una anomalía positiva de entre 0,5 y 1 grado más de temperatura", con respecto a otros años, por lo que se califica al otoño en la región de "cálido", tomando como referencia los últimos 30 años.

El día más frío del otoño hasta el momento, pues termina el próximo lunes 21 de diciembre, ha sido el 7 de noviembre, donde la localidad de Mira (Cuenca) registró una temperatura negativa de 7,4 grados. Por su parte, el día más cálido tuvo lugar el 26 de septiembre con 34,4 grados en Villarrobledo (Albacete).

Según ha explicado Sánchez, a modo de ejemplo, Toledo ha registrado de media 16,8 grados cuando lo normal sería 16,2; Ciudad Real ha tenido una temperatura media de 16,3 grados y la media es de 15,8; o Albacete con una temperatura de 15,3 cuando la media es de 14,7.

En resumen, "septiembre fue frío, octubre cálido, noviembre muy cálido y estos días que van de diciembre muy cálidos", ha afirmado, lo que da a entender un otoño "de cálido a muy cálido" y una alta probabilidad de que 2015 se cierre "como uno de los más calurosos de la historia a nivel mundial".

En cuanto a las precipitaciones, "la cosa es más grave", pues este año han estado un 25 por ciento por debajo de lo normal en la región. En Toledo han caído 64 litros por metro cuadrado, cuando la media normal es de 123; y sólo en Albacete las precipitaciones "han sido normales". Todo esto hace catalogar el otoño de "muy seco".

"El mes de noviembre ha sido seco en Cuenca, normal en Toledo, y húmedo en Ciudad Real", ha señalado el portavoz de la Aemet. "El otoño y la primavera es cuando más llueve y es grave porque ahora en invierno, aunque llueva normal, no se va a paliar el déficit de agua".

Así, ha afirmado que lo anterior podría traer consecuencias para "el año agrícola", ya que "si la lluvia de primavera está dentro de lo normal se pueden salvar las cosechas, sino no. Sólo con el invierno no vale".

Previsión hasta final de año

En cuanto a la temperatura que se espera para los días que quedan hasta final de 2015, según Sánchez la tendencia es "a seguir sin precipitaciones". "De aquí a fin de año se esperan cielos poco nubosos o despejados, nieblas matinales en el entorno de los ríos, sin precipitaciones y sin temperaturas prácticamente sin cambios".

Para los meses de enero y febrero, se prevé temperaturas "superiores a lo normal y precipitaciones normales", aunque la tendencia podría variar, pues "los datos empleados para elaborar este avance climatológico son provisionales y están sujetos a una posterior validación".

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