El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha explicado este jueves que tiene el pómulo algo hinchado tras la agresión que sufrió en Pontevedra por parte de un menor, pero que se encuentra "perfectamente". "Nunca me había pasado algo así", ha dicho en declaraciones al programa de Ana Rosa Quintana.

También ha asegurado que este episodio "no impedirá que siga haciendo campaña en la calle" y que mira "hacia el futuro". El presidente y candidato popular al 20-D ha añadido que ya ha olvidado lo ocurrido y que todo el mundo debe "hacer un esfuerzo para que valores como la tolerancia, respeto y civismo sean más respetados en España".

"La gente fue muy cariñosa conmigo", ha explicado, confirmando que todos los aspirantes a La Moncloa le han expresado su solidaridad. "Han sido unos días muy trepidantes", ha asegurado, refiriéndose a la campaña electoral. Sobre lo que ocurrirá tras el 20-D y los posibles pactos, cree "que un gobierno en minoría es muy complicado".  

Rajoy ha dicho después en Espejo Público que no extrae ninguna consecuencia política de la agresión y pide que "nadie lo haga"; además, ha apuntado que "no hubo ningún fallo de seguridad". Asimismo, ha agradecido su trabajo a sus escoltas y a cómo le han "cuidado durante este tiempo". "Es imposible evitarlo", ha asegurado Rajoy, que no interpondrá denuncia.

"Que haya uno, dos o tres que hagan lo que no tienen que hacer no nos debe hacer sacar conclusiones que no sean acertadas", ha subrayado Rajoy.

Ha insistido al respecto en que lleva muchos años en política y ha participado en muchos debates; "no siempre acertamos", ha reconocido, pero ha pedido respeto a la persona, porque los rivales tienen familia y lo que dicen los políticos "es referencia para muchas personas".

El presidente ha contado que sin gafas no ve nada, por eso lleva siempre unas de repuesto.