Alexander Skarsgård
El actor sueco Alexander Skarsgård. GTRES

Fue un vampiro hipersexual en True Blood, ahora el actor nórdico Alexander Skarsgård se enamora de una menor en su nueva película. Se trata de la adaptación para el cine de la novela gráfica de Phoebe Gloeckner The Diary of a Teenage Girl. La película, que se estrenó en España hace una semana, promete ser una de las grandes cintas independientes del año.

La cinta, ambientada en el San Francisco de los años 70, muestra el despertar sexual de su joven protagonista y trae al sueco más famoso del momento a las salas españolas. El actor derrocha cercanía y amabilidad mientras nos habla de su vida y su carrera desde el Festival de Cine de los Cabos (México).

Le toca defender a un personaje complicado. ¿Cómo definiría a un hombre que tiene una relación con una menor, que además es la hija de su novia?
Me planteaba todo el tiempo si podía hacer que un tipo así resultara interesante. Es fácil odiarlo al principio, pero a lo largo de la película el espectador encuentra momentos en los que puede llegar casi a gustarle. Al fin y a cabo la conexión entre ambos personajes es real.

Usted tuvo una juventud agitada ¿Ha tenido que buscar su adolescente interior para este personaje?
Sí, algo de mi antiguo yo me ha ayudado en este papel. Este hombre intenta hacer las cosas bien, pero la caga bastante a menudo cuando intenta tomar responsabilidad por sus actos.

La serie de televisión que usted protagonizó, True Blood, se aproximaba al sexo sin demasiados tabúes, al igual que lo hace esta película. ¿Cree que las cosas en Hollywood han cambiado al respecto?
La película y el cómic en el que se basa exploran la sexualidad femenina de un modo que es todo menos puritano Creo que la evolución es clara en los últimos años, pero nos queda todavía algo de camino por recorrer. Una de las razones por las que creo que esta película, y el cómic en el que se basa, son tan únicos es porque exploran la sexualidad femenina de un modo que es todo menos puritano. Hasta ahora nos asustaba muchísimo mostrar esa faceta de una mujer, preferíamos obviarla. Más todavía si se trata de una adolescente !Qué locura!

Pues se debió contagiar usted de toda este revolución sexual cuando decidió presentarse este verano a una premiere vestido de mujer...
La directora de la película, Marielle Heller, tuvo la idea de hacer algo temático para la alfombre roja y quise apuntarme. Mi intención era el parecerme a Farrah Fawcett y creo que lo logré (risas).

Se ha pasado al cine independiente. Este año, títulos como Dope o Yo, él y Raquel hacen que se hable más de las películas estadounidenses de bajo presupuesto que de las favoritas a los Oscar.
Estoy muy interesado en este tipo de historias más íntimas. De hecho, es una de las razones por las que sigo rodando en Europa. Estas películas independientes me recuerdan a cuando empecé como actor en Suecia; apenas nos pagaban, pero lo hacíamos porque nos encantaba. Al final el equipo de rodaje se convertía en tu familia de algún modo. Es difícil que algo así ocurra en una superproducción, con 200 personas en el set.