Manuel Valls
El presidente galo, François Hollande, escucha a su primer ministro Manuel Valls. EFE/Stephane De Sakutin

El primer ministro francés, Manuel Valls, subrayó este jueves que no se puede descartar que otros grupos ligados a los atentados yihadistas del 13-N en París sigan activos y advirtió de que la amenaza terrorista va a ser "duradera".

Decir que no hay riesgo "sería mentir a los franceses"

"No sabemos si hay otros grupos de individuos, grupos de guerra, directamente vinculados a los ataques del viernes. Podemos imaginarlo. La amenaza va a ser duradera y permanente", indicó Valls en la cadena France 2, al tiempo que señaló que decir que no hay riesgo "sería mentir a los franceses".

El jefe del Ejecutivo subrayó que la neutralización en Saint Denis de un comando yihadista preparado para atentar, en el que falleció el belga Abdelhamid Abaaoud, que tuvo un papel determinante en esos ataques, no implica que el peligro haya cesado.

Valls admitió que no se sabe cómo Abaaoud llegó a Francia, pero subrayó que no considera que los servicios de información hayan "fallado".

"Desgraciadamente son individuos experimentados que evitan a la Policía. Esos terroristas se esconden, no se comunican con el tipo de teléfono que nosotros tenemos", añadió el político socialista en el telediario de máxima audiencia de esa cadena.

"Debemos reforzar la cooperación entre países europeos. Yo creo en las fronteras, nuestras fronteras actualmente son las de la Unión Europea", añadió.

Valls admitió que cuando Schengen no existía Francia también fue golpeada por atentados y que no hay "fronteras herméticas" ni riesgo cero, pero insistió en que "se debe hacer todo para proteger a los franceses".

"Riesgo de armas químicas y bacteriológicas"

Valls, advirtió este jueves del "riesgo de armas químicas y bacteriológicas" en futuros ataques terroristas.

"Actualmente no hay que excluir nada. Lo digo con todas las precauciones que se imponen, pero lo sabemos y lo tenemos en cuenta: puede haber riesgo de armas químicas y bacteriológicas", dijo el jefe del Gobierno francés ante la Asamblea Nacional.

Valls se dirigió a los diputados para que validen la prolongación del estado de emergencia en Francia durante tres meses, una proposición que después deberá ser refrendada por el Senado.

Es "una guerra planificada"

"Estamos en guerra. No en una guerra a la que la historia nos ha acostumbrado trágicamente. Una nueva guerra, exterior e interior, en la que el terror es el primer objetivo y el primer arma", agregó el primer ministro, que enumeró los atentados que ha sufrido Francia en el último año.

Desde el ataque a la revista Charlie Hebdo y un supermercado judío en enero, donde hubo 17 víctimas mortales, a los del pasado viernes en París, donde murieron 129 personas, y otras tentativas terroristas como la acción en agosto contra un tren Thalys que viajaba de Amsterdam a París.

"Es una guerra en la que el frente de combate se desplaza constantemente y está en el corazón de nuestra vida cotidiana", agregó Valls, que la describió como "una guerra planificada y llevada a cabo por un ejército de criminales".

El primer ministro francés agregó que la "novedad es la forma de operar -la de atacar, de matar- que evoluciona sin cesar", dijo. "La macabra imaginación de los que dan las órdenes no tiene límites: fusil de asalto, decapitación, bombas humanas, armas blancas... o todo a la vez, perpetrados por individuos, comandos particularmente organizados", declaró Valls.

Pide un control sistemático de fronteras

Asimismo, pidió "un control sistemático en las fronteras de la Unión Europea para los beneficiarios de la libre circulación" y advirtió de que, "si no se hace, la supervivencia de Schengen está en juego".

Valls, que intervenía en el debate en la Asamblea Nacional para prolongar tres meses el estado de emergencia decretado tras los atentados yihadistas del viernes, reclamó la adopción rápida del dispositivo de registro de pasajeros aéreos (PNR).

"Ya es hora -subrayó- de que Europa adopte el texto sobre el PNR que garantice el seguimiento de los desplazamientos, incluso en el interior de la UE. Es una condición para nuestra seguridad colectiva".

Centro para jóvenes radicales

Por otro lado, el primer ministro galo ha anunciado que se va a crear un centro para jóvenes radicalizados por la religión y que acogerá en primer lugar a "arrepentidos" para evaluar "su voluntad de reinserción".

De aquí a finales de año se decidirá la ubicación de esa primera estructura, que ya tiene los fondos necesarios, y para la que se está finalizando tanto el "marco jurídico" como el "proyecto educativo", explicó Valls ante la Asamblea Nacional.

Los internos no serán yihadistas que vuelvan a Francia de Siria o Irak, porque estos deben ir a la cárcel, puntualizó el jefe del Gobierno socialista en el debate de urgencia del proyecto para la prolongación tres meses del estado de emergencia decretado inmediatamente tras los atentados de París del pasado viernes.

"Un centro de desradicalización -puntualizó- no puede ser una alternativa al encarcelamiento". Lo que se hará allí será "un seguimiento individualizado y pluridisciplinar" que a su juicio es "indispensable". Para los yihadistas de vuelta de zonas de combate, el Gobierno pretende prohibirles la entrada en Francia sin una autorización expresa: "En algunos yihadistas 'arrepentidos' es difícil evaluar su sinceridad", dijo.