Control de alcoholemia
Un agente realiza un control de alcoholemia en una carretera. ARCHIVO

Un joven de 21 años, vecino de Figueres en la provincia de Girona, ingirió un producto desengrasante para intentar evitar que los Mossos d'Esquadra detectaran por segunda vez que conducía su vehículo bebido, tras detenerlo para efectuar un control de consumo de drogas y alcohol.

El incidente podría saldarse con una multa de 500 euros y sin cuatro puntos en el carné de conducir El Los agentes de tráfico de Figueres realizaban un control de drogas y alcoholemia en la carretera N-II, en el término municipal de Pontós, cuando hacia las 08.30 horas de la mañana del pasado día 2 pararon un vehículo y realizaron una prueba a su conductor.

Esta primera prueba de detección de alcohol dio una tasa positiva y cuando se requirió al conductor que realizara una segunda prueba en la furgoneta policial, para verificar la anterior tasa, el hombre bebió un producto desengrasante y no se encontró en condiciones de hacerla.

Ante esta situación, los Mossos pidieron una ambulancia, que trasladó al hombre al hospital de Figueres, donde fue atendido y se descartó que su vida estuviese en peligro, por lo que se le pudo realizar una nueva prueba de alcohol, que también dio un resultado positivo administrativo.

El hombre fue denunciado por una infracción administrativa que le podría comportar 500 euros y la pérdida de cuatro puntos en su carné de conducir. 

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