Sergio Dalma
Sergio Dalma, antes de la entrevista con '20minutos'. JORGE PARÍS

Se sienta Sergio Dalma (que ha bautizado con su nombre su nuevo disco: Dalma) sin saberlo en el mismo lugar que Raphael hace menos de un mes, y la conversación sin querer empieza por él, al que reconoce admirar pero cuyo ejemplo en cuanto a años y años de dedicación no va a seguir: "Yo no quiero durar tanto... Yo a los 60 me jubilo..."

¿Seguro que podrá?
Es que llevo como profesional desde los 16 y ya las he vivido de todos los colores profesionalmente, he hecho ya los 25 años como Sergio Dalma. Ya lo he visto todo. Me veo 10, 11 años más...

Soy como los actores: no me gusta que me encasillenPero igual llega el momento y no puede...
Ése es el tema, ¿cómo te desenganchas?, ¿dos o tres conciertos al año? También pienso que yo tengo una forma muy mía de hacer un concierto y si de aquí a diez años no puedo hacerlo tendré que dejarlo.

¿Y cómo es esa forma tan suya?
La forma de actuar, de moverme... Si no puedo...

Vamos que nada de cantar sentado algún rato en una silla...
No, para eso me voy a un café bar de esos y canto allí.

¿Se imaginaba a los 16 años aquí?
Lo que me gustaba era salir al escenario, pero ¿vivir de un trabajo como éste, con todas las cosas que han pasado en la industria? Soy un privilegiado. Estamos hablando de un nuevo disco y hablar de sacar un disco... No se vende, la excusa del disco es para los conciertos que es donde el artista ve algo para vivir. Siempre se ha vivido del directo, aparte de que es lo que te gusta.

Y una de las canciones del disco la ha escrito Iván Ferreiro, ¿cómo lo consiguió?
Yo siempre he tenido una larga lista de autores, y entre ellos estaba Iván Ferreiro. Y coincidimos en México tomando unos tequilas...

Es que el tequila...
A él también le apetecía y me ha dado una joya. Una canción que se titula Si todo lo que siento se pudiera cantar... Y me gusta porque suena a Dalma pero tiene su esencia. En este disco, aparte de que hacía 11 años que no grababa en España, y aparte de querer probar un nuevo sonido, mi inquietud era mostrar que Sergio Dalma no es el cantante de la voz rota, que tiene otros colores en la voz. En muchas canciones se ve ese nuevo Sergio Dalma.

¿Qué pesa más: la etiqueta de la voz rota o Bailar pegados?
Es que suena distinta, cada vez que la canto es diferente.

¿Vivir de un trabajo como éste, con todas las cosas que han pasado en la industria?; soy un privilegiado ¿Nunca ha sentido que ya no podía cantarla más?
Es que es parte de mi esqueleto, como Esa chica es mía, Galilea... No puedo dejar de cantarlas, y han evolucionado tanto... Cuando una canción tiene buena materia prima..., y eso pasa con Bailar pegados. Estoy seguro que si a Frank Sinatra le hubieran preguntado si se cansaba de cantar Mi way habría dicho que no. Es ya tu ADN.

Vamos, que le cansa más la voz rota...
Sí, pero tampoco me preocupa, porque sé de lo que soy capaz.

¿Y de qué es capaz?
En directo la gente se da cuenta de que no soy ese baladista al que siempre han querido ponerle la etiqueta. No, yo soy un cantante pop, soy como los actores: no me gusta que me encasillen.

¿Pero si se ha de ponerse una etiqueta?
Yo soy un cantante de pop. Pero en este país son tanto de encasillar a la gente que...

¿Por qué tanto sin grabar aquí?
No grababa aquí y no porque se grabe peor, pero si estoy con un productor de fuera lo lógico es grabar fuera. Tenía ganas de trabajar con músicos de aquí... Quería implicarme más. Hasta he escrito una canción yo. Cosa que antes hacía pero no valía ninguna. Esta vez dije sí, ésta está a la altura de las demás.

¿Se hubiera atrevido hace diez años a poner a un disco su nombre?
Pusimos Dalma, porque este disco es muy Dalma, es muy personal. Y dije éste es el momento.

¿Y porque no le gusta elegir títulos de canciones?
No me gusta nada, y entiendo lo sugestivo que ha de ser, y no me gusta tampoco poner títulos de canciones. Con el single sí lo tenía claro: Tú y yo, que es muy positivo. Siempre me decían que yo canto canciones tristes y no es así, ésta es muy positiva. Yo soy muy optimista y este disco también.

¿Por qué ahora?
Es que tal y como está la situación, yo no hago una canción protesta, yo hago una canción para que la gente se sienta bien y a gusto y se evada de problemas, si encima les doy problemas, mal vamos.

¿No haría nunca una canción protesta?
No, la haría, pero mi concepto es otro.

¿No le dan ganas?
Sí, desde luego, sobre todo es la impotencia que se siente durante estos últimos años el olvido y el abandono de la cultura y la música. Los que estamos luchando con esto y picando piedra pues seguimos empeñados en salir adelante.

Ha habido mucho marido engañado que ha ido a un concierto y he acabado gustándoleY a quiénes empiezan ¿qué les diría?
Hay mucha gente con mucho talento y se hacen muchos programas de talent show donde se ve.

¿Le gustan esos programas?
Los de niños, nada, me parece horrible que un niño pequeño se ponga a cantar y el padre ilusionado porque va a ser famoso. Pero para los adultos es un escaparate importante. Internet es vital para darse a conocer.

¿Cansado de tanto público femenino?
No, ha habido mucho marido engañado que ha ido al concierto y ha acabado gustándole, pero es normal, al principio yo era un adolescente, ahora he cambiado.

Pero aun así...
Es porque el tipo de canción que haces parece que tuviera que llegarle a la mujer, cosa que yo creo que es totalmente errónea.

¿Un poco machista?
La sensibilidad la entiendo tanto en el hombre como en la mujer.