Briefcase with syringe and poison intended for use against a witness at the Old Bailey (never used), 1968
Maletín con una jeringa con cianuro disimulada para matar a un testigo. La Policía cree que fue encargada por los Gemelos Kray © Museum of London

Con las caras disimuladas tras dos antifaces de lana basta de calcetines agujereados para poder ver y un cordel de yute para atarlos a la cabeza, los asaltantes entraron en el almacén de pintura Chapman's Oil and Colour de la calle Deptford High de Londres en la noche del 26 de marzo de 1905. Querían robar la recaudación del establecimiento, que suponían cuantiosa, y golpearon hasta la muerte al matrimonio propietario. Se llevaron el contenido de una pequeña caja de caudales —10 libras, bastante en aquellos tiempos— y dejaron en el lugar las máscaras.

La unidad de dactiloscopia de Scotland Yard, creada solo cuatro meses antes, identificó en la caja una huella de los criminales, que resultaron ser los hermanos Alfred Edward y Albert Ernest Stratton, detenidos de inmediato. Fueron las primeras personas en ser condenadas a muerte por asesinato en el Reino Unido gracias a la prueba de cargo de una huella digital.

Nunca mostradas en público

Las rústicas caretas dejadas atrás por los Stratton son parte de la exposición The Crime Museum Uncovered (El Museo del Crimen, al descubierto), que hasta el 10 de abril de 2016 puede verse en el Museo de Londres, la pinacoteca oficial de la ciudad. Las evidencias que se exhiben nunca habían sido mostradas libremente al público, ya que pertenecen al llamado coloquialmente Black Museum (Museo Negro), donde Scotland Yard (ahora integrada en la Metropolitan Police) tutela, desde 1874, los objetos relacionados con actos criminales y procesos judiciales.

Sólo invitados como el mago Houdini y el escritor Conan Doyle entraron en el 'Museo Negro' La muestra, cerrada al público y sólo accesible para agentes e invitados selectos —por ejemplo el mago Houdini o el escritor Conan Doyle, creador de Sherlock Holmes—, es ahora una atracción abierta tras pagar una entrada de hasta 10 libras. Dada la truculencia del asunto y el generalmente ignorado contenido, el museo advierte que los tiques tienen una alta demanda y conviene comprar con antelación en línea.

Las mochilas yihadistas, miméticas

Los elementos que sólo se podían ver hasta ahora por invitación expresa de la Policía incluyen drogas; máscaras mortuorias de criminales y asesinos; la reconstrucción mimética de las mochilas usadas en los atentados yihadistas del 7 de julio de 2005 en Londres, y la botella de champán que se dejaron atrás los ladrones del robo del siglo, el asalto al tren cargado de dinero bancario de Glasgow en 1963.

El maletín que inyectaba cianuro fue encargado por los gemelos Kray, capos de los bajos fondos Uno de los artilugios más sofisticados es el maletín diseñado por los violentos y poderosos gemelos Kray, Ronnie y Reggie, capos de los bajos fondos londinenses durante los años sesenta. Uno de los laterales del attaché de piel estaba atravesado por la aguja disimulada de una jeringa, situada en el interior y conectada a una ampolla de cianuro. Los Kray habían encargado el maletín mortal, en el cual la inyección se activaba apretando un botón, para deshacerse de un testigo incómodo, pero nunca llegó a ser usado.

El Asesino del Baño de Ácido

Otros objetos que presenta The Crime Museum Uncovered son sogas utilizadas para ejecuciones por ahorcamiento; evidencias de los nueve crímenes cometidos por John George Haigh, conocido como el Asesino del Baño de Ácido porque disolvía los cadáveres de las víctimas; botes de refrescos adaptados para contener narcóticos; elementos usados para la falsificación de monedas y billetes, y material empleado en abortos clandestinos.

Las historias humanas tras los crímenes más conocidos del Reino Unido "El crimen es un lamentable subproducto de la vida de la gran ciudad y una realidad con la cual los londinenses están demasiado familiarizados", señala Sharon Ament, directora del Museo de Londres. La exposición estudia la "naturaleza cambiante de la delincuencia y los avances policiales" y pretende "explorar las historias humanas que hay detrás de algunos de los crímenes más conocidos del Reino Unido".