Decenas de armadores de la flota de cerco gallega han entregado este lunes, en diferentes puertos de Galicia, los roles de sus embarcaciones, como gesto simbólico del amarre "obligado" por la escasez de cuotas, y tras el cierre de la pesquería de jurel.

Según ha explicado uno de los portavoz de Acerga (Armadores de Cerco de Galicia), José Manuel Saavedra, el actual reparto de cuotas convierte la actividad de la flota en "inviable", ya que se han repartido las capturas siguiendo el histórico de capturas de cada barco.

A ese respecto, esta asociación, que aglutina a 120 de los 150 barcos de la flota, ha reiterado que el sistema de reparto "es injusto". "Debe ser un reparto lineal por número de tripulantes, lo venimos diciendo desde hace muchos meses, y cuando se acabe la cuota, que se acabe para todos", ha subrayado.

Saavedra, quien ha lamentado que el desequilibrio afecta al jurel, cuya pesquería está ya cerrada, pero también a otras especies, como sardina o caballa, ha apuntado de que el amarre de la flota es un primer paso pero "habrá más movilizaciones".

Mientras, el sector del cerco se encuentra "a la espera" de que la Consellería do Mar o la Secretaría General de Pesca "dé un paso" y les reciba para tratar de solucionar la situación. "Ahora el problema no es que haya pesca. Hay pesca, lo que no hay son cuotas", ha indicado.

Más de 1.200

Empleos directos

Los barcos de Acerga tienen enrolados una media de 10 marineros por nave, por lo que el amarre afecta, "solo en empleo directo, a unas 1.200 o 1.300 personas". "Y aunque el barco no salga a pescar, tenemos que pagar igual la seguridad social. Llegará un momento en que tengamos que hacer ERE y mandar a la gente al paro", ha advertido José Manuel Saavedra.

En la Capitanía Marítima del Puerto de Vigo se han entregado los roles de unas 20 embarcaciones. Esta asociación de cerqueros ha organizado, simultáneamente, la entrega de roles en otros puertos gallegos, como A Coruña, Portosín o Corme.

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