Vivían en tres casas de lujo en Medina del Campo y desde allí se movían a sus anchas por media España para robar en grandes superficies o almacenes. En total, 40 actos delictivos repartidos en 12 provincias distintas e, incluso, en varias localidades de Portugal. A los once ladrones se les han recuperado efectos por cerca de 100.000 euros, aunque en total se calcula que se han llevado objetos por más de 600.000.

Los detenidos son todos de nacionalidad rumana, con edades entre los 19 y los 34 años, y su nivel de vida era alto, usaban coches de alta gama y alquilaban casas de lujo para vivir, según informó la Guardia Civil.

Las investigaciones de la denominada operación Rosky, que empezaron en el mes de marzo tras un gran robo en Tomelloso (Ciudad Real), han determinado que les gustaba actuar en centros comerciales, sobre todo en las tiendas de electrónica, donde se llevaban los materiales más valiosos. Luego los vendían a terceros o les enviaban de inmediato a Rumanía e Italia a través de las líneas regulares de autobús, en el interior de maletas, como si fuera paquetería.

En los establecimientos, uno de los miembros de la banda se solía esconder en el interior cuando iban a cerrar y controlaba a los vigilantes. El resto entraban por las salidas de emergencia, que las forzaban, al igual que las vitrinas donde se hallaba el material de más valor.

Poseían tres casas alquiladas

La operación aún no está cerrada, por lo que se podrían añadir nuevas detenciones, pero, de momento, todos los implicados fueron sorprendidos en Medina del Campo, en tres viviendas de lujo alquiladas. Donde más material se intervino fue en la calle Valladolid. Allí había 25 cámaras de fotos, 47 móviles, altavoces, televisores, teclados, ordenadores, DVD...

Tres robos aquí

Laguna de Duero: El primero, el 7 de mayo, en una tienda de telefonía de Orange.

En Vallsur: Cuatro días más tarde, en la capital, donde eligieron el centro comercial Vallsur. Allí robaron una joyería, de la que se llevaron 30.000 1, según la Guardia Civil.

En Reto: El día 13 de mayo entraron al almacén del centro de rehabilitación de toxicómanos en la avenida Santander.