Svetlana Alexijevich, Nobel de Literatura 2015
La bielorrusa Svetlana Alexijevich ha sido galardonada con el Nobel de Literatura 2015, y con ello se premia por primera vez al género periodístico con este reconocimiento, el máximo de la literatura. Tatyana Zenkovich / EFE

«La ciudad se llenó de vehículos militares, se cerraron todas las carreteras... Se veían soldados por todas partes... Lavaban las calles con un polvo blanco... Nadie hablaba de la radiación... Solo los militares iban con caretas». Es sólo un fragmento de la monumental obra Voces de Chernóbil de la periodista premiada con el último Nobel de Literatura, Svetlana Alexievich, pero suficiente para mostrar lo estremecedor del hecho y de la manera en que ella lo recoge en este libro.

Una obra que da más que fe, da voz a las consecuencias y la tragedia que no debería caer en el olvido–y si no lo hace será gracias a voces como la suya– sucedida en la planta de Chernóbil el 26 de abril de 1986.

Otras voces periodísticas, o simplemente otros autores que se han servido de hechos reales, ayudan como la bielorrusa a difuminar las líneas que separan la literatura del periodismo. Gay Talese, Truman Capote, Roberto Saviano o García Márquez son algunos de ellos.

'Pruebas' escritas

Nadie hablaba de la radiación... Solo los militares iban con caretas'Noticia de un secuestro'. Se basó García Márquez, que presumió muchas veces de ejercer –y se refería al periodismo– el oficio más bello del mundo, en un hecho tan real como el secuestro de varias figuras importantes de Colombia en la época del narcoterrorismo. Novelada, pero tan real como la vida que marcaba el relato, fue publicada en 1974.

'A sangre fría'. No fue capaz Capote de superar el éxito de esta novela. Una historia totalmente real, basada en el brutal asesinato de los cuatro miembros de la familia Clutter en su casa, en un pueblo de Kansas, un terrorífico 15 de noviembre de 1959. Cinco años después, Dick Hickcock y Perry Smith fueron ahorcados como culpables. A partir de ahí entra en acción el escritor que ejerciendo como un detective investiga exhaustivamente sobre el caso. El resultado: esta novela que lo llevó a lo más alto y que bautizó como una "non fiction novel".

'Honrarás a tu padre'. Igual que haría después Saviano por y con Gomorra, Gay Talese se jugó la vida con esta obra en la que contó los secretos de la mafia. Talese viajó a Sicilia y se infiltró en la intimidad de los Bonanno durante seis largos años. Desde que se publicó en 1971 no ha salido de la 'lista' y, en el buen sentido, de los más vendidos.

'Gomorra'. Desde la publicación de Gomorra Roberto Saviano vive con permanente escolta y cambiando su lugar de residencia de manera constante. En esta obra el autor se metió en la Camorra, la semilla de la ciudad más violenta de la Unión Europea y en la que nació, Nápoles. Colaborador de varios medios de comunicación, logró la justa llamada de atención que pretendía con la obra (pese al alto precio pagado).

'Ébano'. Considerado el mejor reportero del siglo, Kapuscinski se metió de lleno en el continente africano en Ébano: vivió en las casas de los más pobres y llegó incluso a enfermar de malaria cerebral... No obstante, su narración muestra toda la complejidad de África, con sus guerras, miseria e injusticia.

Desde la publicación de 'Gomorra' Roberto Saviano vive con permanente escolta'La peste'. Casi como una crónica escribe Albert Camus esta novela en la que narra las consecuencias del aislamiento de una ciudad. Como un periodista dando la información casi en directo, cuenta cómo los ciudadanos van sacando lo peor y lo mejor que llevan dentro. Y que es, como siempre en el ser humano, mucho.

Trilogía de Auschwitz. Las tres grandes obras de Primo Levi reunidas: Si esto es un hombre (1947), La tregua (1963) y Los hundidos y los salvados (1986). Una auténtica y muy real visión del horror de los campos de concentración. «Tuve la suerte de no ser deportado a Auschwitz hasta 1944, después de que el gobierno alemán hubiera decidido, a causa de la escasez creciente de mano de obra, prolongar la vida media de los prisioneros que iba a eliminar.» Así comienza.

'Los suicidas del fin del mundo'. Entre 1997 y 1999 un número importante de suicidios se sucedieron en la perdida y aislada localidad petrolera de Las Heras, en la provincia argentina de Santa Cruz (Patagonia). La mayoría de los suicidas eran jóvenes de veinte que procedían de familias humildes. La periodista Leila Guerrero viajó hasta allí, habló con los familiares, vecinos y amigos de los suicidas, y examinó el pueblo punto por punto, esquina por esquina. El resultado es esta obra en la que narra las tragedias de esos años y el día a día en un lugar donde apenas hay trabajo y mucho menos esperanza para los jóvenes.